miércoles, 23 de abril de 2008

Balance 8º Congreso CUT 2008

Balance 8º Congreso CUT
Clase contra Clase
09 de abril de 2008
Luego de un año en que hubo mayor actividad huelguística de sectores de trabajadores, huelgas en sectores estratégicos de la economía que generaron discusión nacional de la subcontratación, los sueldos y otras demandas, y en un actual momento en que a pesar del desvío se mantiene la discusión sobre la Cuestión obrera, la CUT realiza su 8º congreso.
¿Se avanzó en la tarea de fortalecer los sindicatos y organizaciones de los trabajadores?
Una de las tareas centrales de los trabajadores es fortalecer sus sindicatos. La organización sindical aún es débil, producto de los golpes dados a nuestra organización durante la dictadura Pinochetista y los gobiernos de la Concertación. En un momento de inflación, hostigamiento y persecución a dirigentes, sindicatos que salen a luchar pero aún débiles y desunidos, esta discusión es importante. ¿Qué plantea la CUT respecto a esto?
Hubo un llamado a luchar por el derecho efectivo a huelga y al fortalecimiento de la negociación colectiva. Desde Clase Contra Clase llamamos a hacer carne estas palabras, impulsando el fin a la anti-obrera práctica de los reemplazos durante períodos de huelga, que permiten a la patronal desgastarlas, y a los 15 días poner rompehuelgas. Y a luchar por la negociación colectiva por rama de la producción, como estuvo planteado en la gran huelga forestal del 2007. Pero para llevar a cabo esto, es necesario superar el obstáculo que damos cuenta: el desvío que llevó las huelgas y luchas por demandas, a la judicialización y confianza en políticos patronales. La confianza en la ley de que consagra regulando la subcontratación, la invitación al ministro del trabajo Andrade al congreso, el llamado a fortalecer el Parlamento social y político donde hay políticos patronales de la concertación e incluso de la derecha como el alcalde de Estación Central Hasbún de la UDI, no ayudan a retomar el camino de confiar en nuestros métodos y fuerzas propias como comenzamos a hacer el año pasado.En los discursos inaugural y de clausura se hicieron llamados a la "unidad sindical". Al "fortalecimiento sindical". A la unidad de los contratistas. Pero opinamos sin embargo que el límite de este llamado a la unidad sindical es que se limitó a un problema organizativo: ampliar el directivo nacional de la CUT, y darle reconocimiento a algunos zonales en los estatutos. Medidas que si bien pueden servir de algo, no atacan el problema de raíz, que es la necesidad de llegar a las bases de trabajadores, y sumarlos a los sindicatos y organizaciones. Por lo tanto, sigue planteada la tarea de fortalecer nuestros sindicatos. Para esto, no tuvieron ninguna política. Alternativamente, desde Clase Contra Clase, para fortalecer las organizacions de los trabajadores, reafirmamos nuestra propuesta de poner en pie Cuerpos de Delegados por área o sección en cada lugar de trabajo, para superar la división de nuestras filas, que incluyan a los trabajadores subcontratados y de planta, con contrato por horas, etc, se encuentren formalmente sindicalizados o no.
¿Qué plataforma se acordó? ¿Qué plataforma necesitamos?
Frente a la subcontratación, se planteó la necesidad de acabarla. Es cierto, es necesario acabarla. Pero se reafirmó el apoyo a la ley de subcontratación, que lejos de acabarla la consagra con regulación. Un ejemplo de esto es el informe fiscalizador que la dirección del trabajo junto a Cuevas (PC) de la CTC elaboró para CODELCO. Plantea el pase a planta de apenas 5.000 contratistas, mientras que son 30.000. Para acabar con la subcontratación, podemos pelear por un Tarifado Nacional por Oficio, donde un trabajador contratista gane lo mismo que uno de planta por el mismo trabajo: ¡A igual trabajo, igual salario y derechos! ¡Fin al trabajo precario! ¡Por trabajo estable y para todos!La discusión del salario tampoco estuvo ausente. Se planteó la necesidad de luchar por un salario digno para el trabajador, que debe ser superior al actual de $144.000. La CUT venía planteando que este deber ser de $180.000 mínimo. Es necesario luchar por un salario mínimo de $350.000 y móvil según la inflación. Fin a la precariedad de los bonos, que nos hacen mes a mes andar "contando los pesos" parta lograr un salario que alcance a cubrir nuestra necesidades básicas. Que esto se integren al salario en forma permanente.
La AFP fue otro punto de discusión. Si bien se dio cuenta de este negocio con los sueldos de los trabajadores, Martínez saludó el carácter solidario de la reforma previsional como un avance. Pero es la consagración de este negocio: otro robo en la cara de los trabajadores. La miserable pensión básica no alcanza a cubrir lo necesario para vivir dignamente una vez que jubilamos. Por eso, proponemos empezar a pelear por un sistema de AFP estatal, único y bajo control de los trabajadores, única forma en que podemos asegurar que no se haga negocio con nuestro sueldo. ¡Fin a las AFP privadas y sus negocios!¿Cuál es el significado de la convergencia amplia "amplia" con sectores "progresistas"?
Qué alternativa proponemos?
Se hizo un llamado a fortalecer y extender el Parlamento Social y Político, para reformar el sistema binominal y profundizar la democracia. Esta instancia agrupa a partidos de izquierda como el PC e Izquierda Cristiana, y partidos patronales de la Concertación, en la que incluso se ha dado la participación de miembros de la derecha. Esto tiene que ver con la política de diálogo social de las direcciones oficiales de la CUT: llamar a los trabajadores a alianzas con sectores "progresistas" de la concertación: con los Navarro, que marchan un 29 de Agosto con los trabajadores presentándose como falsos amigos del pueblo, a la vez que vota en el parlamento la consagración del negocio de la AFP a través de la reforma previsional. Estos sectores "progresistas" lo que hacen es dar cuenta de los problemas de la clase trabajadora pero para evitar que nosotros mismos tomemos su solución en nuestras manos. Se habla también de luchar junto a las PYMES y pequeños comerciantes, mientras que son los más explotadores, los que claman por mayor flexibilidad laboral para el trabajador, por sueldos más miserables.Ante esta unidad con un sector de los patrones y sus partidos politicos, es necesario oponer la unidad de todos los trabajadores con la juventud explotada y oprimida, los estudiantes, los pobladores, sin políticos patronales, levantando en alto sus demandas.
Ante la consigna de un Estado democrático y de justicia social, los trabajadores debemos discutir la necesidad de volver a luchar por una República de Trabajadores, sin patrones, basada en los organismos de democracia directa de la clase trabajadora. Como sabemos que esta lucha no es compartida por todos, un primer paso común debe ser la lucha por convocar a una Asamblea Constituyente libre y soberana basada en nuestra movilización independiente, para discutir en forma resolutiva todas las demandas del pueblo trabajador.Estas luchas, sólo podremos llevarlas adelante hasta el final, luchando por construir un nuevo partido de trabajadores revolucionario, que es la lucha de los Trotskystas de Clase Contra Clase.

Propuesta de Plataforma ante el 8º Congreso CUT 2008

Propuesta de Plataforma ante el 8º Congreso CUT 2008
CLASE CONTRA CLASE
Fortalecer la Organización Sindical con Cuerpos de Delegados en cada Lugar de Trabajo, para Enfrentar el Chile Precario de los Empresarios, la Concertación y la Derecha.
I
¡A fortalecer nuestras organizaciones!
Luego de la serie de ataques que padeció la clase trabajadora en Chile durante la dictadura pinochetista y los gobiernos neoliberales de la Concertación, se produjo un debilitamiento generalizado de sus organizaciones, el que incipientemente comienza a revertirse, con la emergencia de nuevas organizaciones y con una mayor actividad huelguística. Este debilitamiento se refleja hoy en una serie de datos. Por ejemplo, en el hecho de que sólo un 15% de la clase trabajadora a nivel nacional se encuentre sindicalizada, lo que de una u otra forma se hace notar al interior de cada empresa, en la afiliación parcial o directamente en la carencia de organización sindical. O en el hecho de que existan dos o tres organizaciones sindicales al interior de las empresas, que pese a organizar a trabajadores que son parte del mismo proceso productivo, negocian colectivamente en periodos diversos. O en las limitaciones al ejercicio efectivo del derecho a huelga, siendo coartado de diversas maneras, entre ellas, con la posibilidad para la clase patrona del reemplazo durante las huelgas.
Cuerpos de delegados en la base
Aquella estrechez de la sindicalización y las divisiones internas, deben ser superadas, para fortalecer la lucha de los trabajadores por sus derechos e intereses. Para esto es necesario comenzar a organizar cuerpos de delegados en cada lugar de trabajo. El objetivo de estos organismos debe ser organizar a todos los trabajadores de la empresa, desde la base, sean de planta o subcontratados. Para fortalecer la organización del trabajador en forma democrática, unitaria y desde la base, y a sus organizaciones sindicales.
Es necesario que todos los trabajadores de cada empresa estén facultados para elegir cuerpos de delegados, lo que implica que sean reconocidos por el patrón y el Estado. Los trabajadores deberán también tener el derecho de remover –por mayoría- a sus representantes en el caso de que consideren que estos no expresan sus intereses.
De esa forma, durante las huelgas, los patrones no podrán utilizar a su favor la división de nuestras filas, entre trabajadores de planta y trabajadores subcontratados, entre base y dirigentes, entre sindicalizados y no sindicalizados. Al existir tal unidad al interior de cada empresa, una huelga permitirá que efectivamente se detenga la producción (o distribución), potenciando nuestras reivindicaciones ante los patrones.
Derecho efectivo a huelga
De todos modos, esta pelea por organizarnos unitariamente desde las bases, debe ir de la mano de la lucha por acabar con los reemplazos durante las huelgas, y con las limitaciones que impone una duración determinada por el Código del Trabajo. Es común que cuando los trabajadores de una empresa paran, los patrones contratan a reemplazantes para realizar la función de los huelguistas. El propio código laboral lo permite. Es común que el patrón apueste al desgaste porque sabe que a los quince días podrá retomar la producción sin mayores problemas. De esa forma preservan la producción y distribución de sus productos y, consiguientemente, sus ganancias. Los trabajadores quedan imposibilitados de afectar esas ganancias, y de esa forma los patrones pueden sortear las sin mayores implicancias las “dificultades” de una huelga.
Hay que terminar con el reemplazo. Hay que garantizar la duración de las huelgas hasta que sean conseguidos los objetivos de éstas.
Para colmo, es común que luego de realizada la huelga, los patrones se venguen despidiendo a una buena parte de los trabajadores que participaron en ésta, apelando a distintas causas formales. Es necesario establecer la prohibición de los despidos revanchistas que suceden a las huelgas.
Sólo por medio de estas reivindicaciones estaremos avanzando a que en Chile exista un efectivo derecho a huelga y no un derecho meramente formal y repleto de restricciones, como el actual.
Negociación colectiva por rama
Hoy en día la clase patronal se las ingenia para dividir nuestras fuerzas, a través de diversos subterfugios. Por ejemplo, multiplicando las razones sociales al interior de una misma empresa. Es necesario que los trabajadores puedan unir sus fuerzas y negociar colectivamente sus intereses, sin limitarse por los subterfugios patronales.
Del mismo modo, es necesario comenzar a impulsar la negociación colectiva por rama de trabajo. Al detener el proceso productivo en una rama entera de la producción, los trabajadores se fortalecerían enormemente frente a los patrones, pues éstos no podrían “cubrir” la falta de stock que genera una huelga, tomando productos de otra empresa que produce lo mismo. Por ejemplo, al detenerse la producción en la rama del cobre, o forestal.
II
¡No al trabajo precario! ¡Trabajo estable y para todos!
Fin a la subcontratación. Por un tarifado nacional por oficio y por rama
Según la última Encuesta Laboral (ENCLA), entre 1998 y 2006 disminuyeron los contratos a plazo indefinido, de un 88,2% a un 70%. Esto significa el aumento de la subcontratación, de los contratos a plazo fijo y de otras formas de trabajo inestable.
Es necesario poner fin al trabajo precario, especialmente a la extendida forma de la subcontratación. Porque nos divide entre trabajadores de primera y de segunda, entre precarizados y otros menos precarizados. Porque es un ataque a los trabajadores, una forma para dividir su organización, que es la herramienta para la lucha por nuestros intereses. Porque impone la fragmentación de los sindicatos según las múltiples "razones sociales", que en la mayoría de los casos pertenecen al mismo proceso productivo de una empresa, tal como fue en la reciente huelga de Aguas Claras.
El trabajo precario fue uno de los ataques centrales que impulsó la clase patronal en dictadura contra los trabajadores. La Concertación y la Derecha lo profundizaron tanto en el sector privado como público.
Esta forma de trabajo precario ha sido cuestionada en los hechos y parcialmente por algunos sectores de trabajadores. Debemos apoyarnos en esa experiencia para sacar lecciones que nos lleven a fortalecer futuras luchas. Es el caso de la gran huelga forestal (donde negociaron juntos más de 3.000 forestales contratistas y de planta agrupados en la CTF) y la gran huelga contratista de Codelco en 2007, que impuso una negociación simultánea de los trabajadores precarizados que “formalmente” pertenecían a empresas diversas.
Para avanzar al fin de la subcontratación, podemos comenzar a pelear por un tarifado nacional por oficio y por rama, que establezca salarios iguales para cada tipo de trabajo. Así, si un trabajador contratista realiza el mismo trabajo que un trabajador de planta, deberá, por medio de este tarifado, ganar lo mismo que éste. Eso haría innecesaria la subcontratación, pues el dueño de la contratista no podría quedarse con los excedentes que hoy obtiene gracias a los bajos salarios del trabajador contratista.
Al mismo tiempo, es necesario comenzar a levantar impulsar la lucha por el paso a planta de todos los trabajadores, con iguales derechos.
Hay que poner fin a la subcontratación. Debe prohibirse la subcontratación en el giro principal de la empresa.
Por un salario de $350.000 y móvil según la inflación
Es necesario luchar por un salario mínimo que sea acorde a las necesidades del pueblo trabajador. El actual salario precario de $144.000 no lo es. Incluso el Gobierno y sobre todo la Iglesia han debido aceptar que el sueldo mínimo es insuficiente, como se demuestra con la discusión sobre el "salario ético".
Debemos luchar por un salario de $350.000 que es el costo de la canasta familiar. Hay que parar la humillación que significa andar mes a mes “contando los pesos” para el pan, la vivienda, la locomoción, la salud y la educación.
También debemos plantear que este salario sea móvil según la inflación. Esta es una exigencia de la realidad. Mencionemos algunos datos del INE (Instituto Nacional de Estadísticas): en el último año, el pan aumentó su precio en un 22,4%, los alimentos en un 15,2%, la electricidad en un 42% y el gas licuado en un 30%. En pocas palabras, nuestro sueldo vale menos. Ahora se anuncia que el pan bordeará los $1.000. Es necesario, por medio de un acuerdo colectivo entre la CUT, el Gobierno y los empresarios, establecer la movilidad automática de los sueldos, cada vez que los precios aumenten. Esto no dependerá de la “buena voluntad” de los empresarios y sus representantes políticos, sino de lucha de los trabajadores. Para fortalecerla, debemos comenzar a dotarnos de nuestros propios comités de control de precios, que visiten supermercados, ferias y almacenes, para determinar cuál es la inflación real y en base a eso determinar nuestras demandas salariales.
También es necesario acabar con los salarios variables. No más “sueldos base” de $30.000 o $40.000. Que el sueldo base sea mínimamente de $350.000. No podemos depender de la inestabilidad de los bonos para asegurar la vida mes a mes.
A igual trabajo igual salario y derechos para la juventud y mujer trabajadora
La juventud y mujer trabajadora son los sectores más precarizados. La mujer trabajadora gana en promedio un 30% menos que el hombre trabajador, situación que se mantiene y profundiza en los últimos años. La juventud cuenta con altos índices de precariedad y desocupación.
Acabemos con esto luchando por igual salario y derechos por mismo trabajo. ¡Por un contrato estable para la juventud trabajadora! ¡A igual trabajo, igual salario y derechos para la mujer trabajadora!
III
¡Por una alternativa política de los trabajadores!
Por un sistema de pensiones estatal, único y administrado por los trabajadores
El negocio de las AFP es uno de los más atractivos para los patrones. Descontando parte de nuestros sueldos, recolectan millones, que luego invierten, como quien juega a la ruleta. La inestabilidad financiera internacional, inevitablemente abre la pregunta acerca de la seguridad de nuestros fondos. ¿Acaso si hay pérdidas importantes, se harán cargo las AFP de reponernos las pérdidas?
El Gobierno viene intentando, con su reforma previsional, limar los aspectos más irritantes del actual sistema de pensiones. Para ello ha introducido la Pensión Básica Solidaria y otras modificaciones, que asegurarán un “piso mínimo” para sortear la vejez.
Sin embargo el negocio se mantiene. Las grandes AFP siguen especulando con nuestros fondos. Es necesario parar la especulación y estatizar el sistema de pensiones, bajo administración directa de los trabajadores. Sólo los trabajadores por medio de sus organizaciones, podrán resguardar sus intereses.
Por la renacionalización del cobre bajo control de los trabajadores
El cobre es hoy un recurso vital de la economía nacional, que permite que el Estado y los empresarios repleten sus arcas con ganancias. Sin embargo, durante los 90`, han sido estos últimos los más beneficiados. Si en 1990 (el primer año de la Concertación en el Gobierno) el 86,9% del cobre estaba en manos del Estado, hoy solamente un 30% lo está. El resto ha quedado para el usufructo privado de los patrones, nacionales y extranjeros. La magnitud de este usufructo es una provocación. En 2006, por ejemplo, las ganancias totales de las trasnacionales del cobre, equivalieron a más del doble del presupuesto conjunto de salud y educación. El mismo año en que los secundarios gritaron “El cobre por el cielo, la educación por el suelo”.
Es necesario parar el saqueo y luchar por la renacionalización del cobre, estatizándolo en su totalidad. Pero esta renacionalización debe realizarse bajo el control de los trabajadores. Nada asegura que el Estado de la Concertación, la Derecha y los empresarios asegure los intereses de los trabajadores y el pueblo pobre, como ha quedado demostrado en que ha sido este mismo el que le ha cedido el cobre a los privados para su lucro, o en la preservación y extensión del trabajo a subcontrato en su principal empresa, Codelco. Sólo el control obrero puede asegurar que el cobre sirva efectivamente para satisfacer las demandas de los trabajadores y los pobres de Chile.
Estatización de la industria alimenticia bajo control obrero
El aumento de los precios de los alimentos, que es parte de una tendencia internacional, golpea especialmente los bolsillos de los trabajadores. Para colmo, los empresarios del sector, comienzan a divulgar que sus ganancias están siendo afectadas por la caída del dólar, y que si la autoridad no actúa, probablemente tengan que descargar sus pérdidas en los hombros de los trabajadores.
La satisfacción de una necesidad tan básica como lo es comer, no puede quedar en manos de empresarios que únicamente piensan en sus ganancias. Es necesario estatizar la industria alimenticia bajo control obrero y comenzar a producir alimentos en función de las necesidades de los trabajadores y el pueblo pobre.
Por la expropiación de las inmobiliarias y las empresas de la construcción, y por un plan de viviendas y obras públicas
El problema de la vivienda se ha presentado en los últimos años como una de las cuestiones sociales centrales a resolver. Esto por varios motivos. Primero, por las deudas impagables de importantes sectores de pobladores. Segundo por la carencia, y el correlativo problema del allegamiento. Tercero, por la mala calidad de las viviendas sociales.
Todo esto ocurre mientras las inmobiliarias se lucen como una de las ramas más dinámicas de la economía. La Cámara Chilena de la Construcción se pasea por el parlamento dando instrucciones de cómo legislar.
Frente a este problema es necesario que la CUT responda planteando la perspectiva de la expropiación de las inmobiliarias y las empresas de la construcción, para desarrollar un plan de obras públicas que de solución al problema de la vivienda en primer lugar. La planificación de este plan deberán realizarla conjuntamente comités de trabajadores y pobladores. A su vez, debe servir para darle trabajo a las manos desocupadas.
Salud y educación gratuitas y de calidad para todos
La dictadura pinochetista y los gobiernos de la Concertación, han avanzado en privatizar crecientemente la salud pública y la educación pública y en facilitar que ambos servicios sean realizados como negocios. Una proliferación de instituciones privadas de salud y educación ha sido acompañada por la decadencia de la salud pública y de la educación en manos de los municipios. El tipo de servicio que se puede obtener, está ligado hoy a la condición social. No es lo mismo atenderse en una clínica privada o estudiar en un colegio particular pagado, que atenderse en un consultorio o estudiar en un colegio municipal. En este proceso, también los trabajadores de la salud y de la educación han visto mermadas sus condiciones de vida (sobrecarga laboral, evaluación docente, etc.).
Es necesario acabar con la privatización de los servicios sociales. Hay que pelear por que la educación y la salud sean estatales y gratuitas para todos. Esto en la perspectiva de que ambos servicios estén al servicio de los trabajadores.
Solidaridad con estudiantes, mapuche, jóvenes explotados y oprimidos y pobladores
En la lucha contra la explotación, los trabajadores pueden contar con importantes aliados. Por ejemplo, con el movimiento estudiantil, que en los últimos años viene siendo un importante actor que ha comenzado a cuestionar un aspecto importante del neoliberalismo: el negocio de la educación. Con los mapuche, que también han peleado contra la opresión, y que luego de haber padecido la expropiación de sus tierras a manos de la clase patronal nacional e internacional, comienzan a sentir cada vez más duramente el peso de la represión policial, como se mostró con el asesinato del joven Matías Catrileo. Con la juventud explotada y oprimida, que viene manifestando en forma de estallidos localizados sus padecimientos y su rabia. Con los pobladores, que viven día a día la pobreza y problemas como el de la vivienda.
La CUT debe pronunciarse en solidaridad con cada uno de estos sectores, en contra de los empresarios explotadores, grandes, medianos o pequeños, apoyando materialmente cada una de sus luchas en contra de la opresión, y tomando sus demandas, que sólo encontrarán satisfacción de la mano de los trabajadores. Así podrá agrupar sus fuerzas detrás de las fuerzas de la clase trabajadora.
Solidaridad internacional de los trabajadores
Para explotar a los trabajadores, la clase patronal actúa con un punto de vista internacional. Por ejemplo, el desmantelamiento de una serie de beneficios sociales en Europa ha sido posible por la relocalización de importantes industrias en China y Europa del Este, que cuentan con mano de obra más barata. Acá en Chile los empresarios del agro, discuten como liberalizar la contratación de trabajadores extranjeros, que cobran menos, para de esa forma bajar los salarios del conjunto de este sector. Los trabajadores no podemos caer en estas divisiones. Es importante la solidaridad internacional de los trabajadores. La unidad con los compañeros peruanos, argentinos, y con todos los trabajadores del mundo.
A igual trabajo, iguales salarios y derechos para trabajadores chilenos y extranjeros.
Al mismo tiempo, esta solidaridad debe realizarse apoyando cada lucha que den los trabajadores en el extranjero en contra de la clase patronal, especialmente las de mayor importancia, como la de los ceramistas de Zanón en la provincia de Neuquén, Argentina, que en difíciles condiciones mantienen el control obrero de la industria.
Por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, convocada por los trabajadores y basada en su movilización y en la del pueblo pobre
Es necesario articular el conjunto de demandas de los trabajadores y el pueblo pobre en la lucha por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, basada en la movilización. Allí también podremos acabar con enclaves autoritarios como el sistema binominal que, entre otras cosas, impide que dirigentes de los trabajadores se puedan presentar como candidatos. Discutir la renacionalización del cobre, cómo acabar realmente con el lucro en educación, entre otros temas.
Esta lucha para avanzar en el camino de un Gobierno de los Trabajadores y el Pueblo Pobre, la debemos realizar confiando sólo en nuestras propias fuerzas, construyendo una alternativa política que defienda siempre y en todo lugar nuestros intereses, y no confíe en los patrones explotadores, sean grandes pequeños o medianos.
Para esta lucha, es necesario desplazar las políticas de colaboración con los patrones y sus políticos, de diálogo social, de luchas de presión para el diálogo social. Es un largo camino que reiniciar. Para recorrerlo, debemos agruparnos quienes acordemos con estas políticas en una Tendencia o Agrupación Clasista de Trabajadores de Base.
Para esta lucha los trabajadores sólo debemos confiar en nuestras propias fuerzas, y luchar con nuestros propios métodos propios de la clase trabajadora, agrupando detrás de nuestras fuerzas, las fuerzas del resto de los explotados y oprimidos.

domingo, 17 de febrero de 2008

Lo que los marxistas pensamos sobre el Estado

Lo que los marxistas pensamos sobre el Estado: una polémica con stalinistas y anarquistas.


Dos concepciones erróneas del Estado

Es ya un lugar común entre la izquierda reformista (el PC, FSD y otros símiles) la afirmación de que "el Estado no está cumpliendo su rol", cuando se reclama por mejoras en educación o salud, e incluso por mejoras laborales. Siendo considerado el Estado el "guardián del bienestar común", al constatar las faltas de derechos en el acceso a estos servicios, y a condiciones laborales decentes, se reacciona con una mezcla de indignación moral y nostalgia. El Estado antes aseguraba salud, educación, vivienda y trabajo decente. Hoy, cuando está "raptado por intereses privados", no puede cumplir su rol peculiar. Se hace necesario recuperar el "rol del Estado", luchar porque vuelva a ser el "guardián" de nuestro bienestar, el garante de la igualdad. En contra de estos reformistas, surge otra tendencia -con mucho menos peso en la política nacional- que señala que el Estado debe ser abolido, pues representa al poder y a la opresión (anarquistas y símiles). Que cualquiera que se atenga a los marcos del Estado, o que luche por un Estado, no estará haciendo más que reproducir las relaciones de autoridad y opresión que día a día nos afectan. Tantos unos como otros tienen una concepción abstracta del Estado. ¿Por qué?
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El carácter clasista del Estado

Porque el Estado es, ante todo, un Estado de clase, un instrumento de la clase dominante para preservar su dominio político. En la actualidad un Estado puede ser o burgués u obrero. No es certero decir, como hacen los reformistas, que el Estado en sí mismo, tiene un rol esencial que cumplir, un rol que de por sí sería beneficioso, ni tampoco, como hacen los anarquistas, que el Estado en sí mismo debe ser abolido, por representar la opresión y el poder, algo así como "la maldad".
El Estado chileno, por poner un ejemplo, es un Estado burgués. El conjunto de las instituciones que lo componen, los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, el aparato militar, las cárceles y la burocracia, son en su totalidad una máquina cuya función social es asegurar el dominio político de los empresarios y la explotación sobre los trabajadores. Eso lo comprobamos día a día, con las leyes que se implementan permanentemente a favor de los empresarios, con la represión a los trabajadores que luchan. La dictadura pinochetista, de ningún modo "disminuyó el rol del Estado". Lo que hizo fue más bien utilizarlo consecuentemente de acuerdo a la función social de éste: la opresión por sobre la clase obrera y el pueblo; a través del asesinato y la persecución de miles de trabajadores, militantes de izquierda y dirigentes obreros y populares. En la definición de este carácter de clase, es secundario que la forma que adquiera el Estado sea democrática o dictatorial. El Estado democrático chileno, es tan burgués como el Estado de la dictadura de Pinochet. Podemos decir incluso que el Estado chileno de la "transición a la democracia" es el mismo Estado que el de la dictadura militar. La forma concreta que adquiere el Estado en un periodo de tiempo determinado, es el régimen, no el Estado mismo.
Coincidiendo en lo fundamental el estado de los 70s y 80s con el de los 90s: en ser un instrumento de dominio burgués, difieren sólo en el tipo de régimen. Considerar aquella diferencia es de todos modos clave para orientar la práctica militante de los revolucionarios: por ejemplo en la actualidad, con un régimen democrático, es posible hacer un trabajo legal y público a gran escala. Durante los 80s y 70s, después del golpe de Estado de Pinochet, el régimen de dictadura militar implicaba persecuciones y asesinatos para los militantes obreros y para los luchadores populares. En ese sentido, si bien es cierto que tanto en los 80s como en los 90s el Estado chileno ha sido burgués, eso no implica -como dicen algunas corrientes, entre las que ciertas variedades de anarquismo no faltan- que aun estemos en dictadura. Los marxistas revolucionarios, no dudaremos, en cuanto tengamos la ocasión, en utilizar las ventajas de la democracia burguesa para propagandizar las ideas de trotskismo proletario. Por ejemplo, no dudaremos, si tenemos la ocasión, en presentar una candidatura obrera para las elecciones.

¿Qué hacer frente al poder estatal?

¿Qué hacer entonces frente al Estado? ¿Cómo hacer que pase de ser un instrumento de dominio burgués a ser un instrumento de los trabajadores? Acá los reformistas y los anarquistas proponen dos salidas igualmente equivocadas. Los reformistas, que desean que el Estado "cumpla su rol". Plantean que la tarea consiste en desplazar a los políticos empresariales de sus cargos estatales, por medio de las elecciones democráticas. Es decir, que es necesario que en vez de haber una presidenta de la Concertación como lo es Bachelet, o unos parlamentarios de la Derecha y la Concertación, haya un presidente del PC (o de cualquier otro partido del juntos Podemos Más, como Tomás Hirsh del PH), y que los sillones del Congreso los ocupen parlamentarios de izquierda. La fórmula es: "hay que llenar de un nuevo contenido al Estado, que por estar hoy raptado, no puede cumplir su rol". No está demás decir que el PC en el último periodo ha sabido "flexibilizar" bastante esta fórmula: no tuvo ningún inconveniente en llamar a votar a Bachelet o en sentarse a negociar con Renovación Nacional la modificación del binominal. De todos modos, concedámosles que su actitud frente al Estado, en lo fundamental se encuentra orientada por la fórmula que acabamos de escribir. Pues el argumento que dan para semejantes claudicaciones es que de esa forma "obtienen espacios" que podrán más tarde ser utilizados para cambiarle el carácter al Estado, o más bien, para recuperar el papel Estado progresivamente.
Los anarquistas, por su parte, desean abolir el Estado en forma inmediata, apenas realizada la revolución. Este objetivo tiene el gran problema de debilitar a la revolución ante el revanchismo de la burguesía y el imperialismo: ¿quién y cómo defenderá a la joven revolución de los ataques imperialistas y burgueses? Este es el ejemplo más claro y gráfico de que el objetivo declarado en realidad resulta en algo no esperado: el debilitamiento del triunfo. Una variante de esto es que, mientras tanto, hoy mismo por ejemplo, sería posible, desde su punto de vista, establecer en forma cotidiana perdurable, relaciones carentes de autoridad, relaciones horizontales. Esto no da cuenta de la realidad inmediata, pero por sobre todo, permite que se abran ilusiones (no admitidas) de que se puede convivir en comunas liberadas junto al capitalismo- lo que haría innecesaria la lucha contra éste. A diferencia de reformistas y anarquistas los trotskistas revolucionarios planteamos una política realista.

Por un Estado Obrero

Los trotskistas luchamos por destruir el poder estatal de la burguesía, es decir, por destruir el conjunto de instituciones que componen el Estado: Los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, la policía, el ejército, las cárceles, etc. Pero pensamos que esa destrucción no es la "abolición del Estado", sino la construcción de un nuevo Estado, obrero, edificado sobre la abolición progresiva del viejo, el Estado burgués. Esto representa lo que los marxistas revolucionarios (los trotskystas) llamamos un momento de transición hacia la abolición del Estado, y la emancipación de la humanidad, libre de toda explotación y opresión, en una sociedad sin clases, tal como plantearon Marx, Engels, Lenin, Trotsky, y algunos otros. Se trata de un momento necesario hasta vencer la resistencia que el imperialismo y la burguesía ejercerán para la defensa de su propiedad privada, de sus privilegios. Este Estado obrero dará inicio a un régimen de democracia obrera, que no dudará en ejercer su derecho, que es un deber, a defenderse contra la reacción imperialista y burguesa, y sus agentes internos, que buscarán hacer retroceder este nuevo régimen social. Desde este punto de vista, es que debe entenderse que el Estado Obrero, como todo estado, como el Estado Burgués, tendrá el carácter de instrumento de opresión, tendrá sus instituciones, sus milicias, sus medios de coerción. Pero con la única gran diferencia, de que será un instrumento de opresión al servicio de los trabajadores y el pueblo, que será utilizado en contra de los patrones y sus agentes, tanto a nivel interno como externo, para la emancipación de la humanidad. Si sucedió lo contrario de estas tareas que los marxistas revolucionarios nos planteamos, se debe a que el estalinismo fue una contrarrevolución política, nacida de las dificultades del proceso revolucionario, de las derrotas de la revolución en otros países dejando aislada a la Rusia soviética, etc, y que liquidó a la mayoría de la generación que protagonizó la Revolución de octubre. En la medida en que avance la revolución mundial y vaya eliminándose a la burguesía en cada rincón del planeta, dando pie al surgimiento de una nueva sociedad en la que desaparezcan las relaciones de explotación, en la que los hombres libres produzcan de acuerdo a sus necesidades, sin que existan propietarios ni desposeídos, ni patrones ni obreros; tenderá a desaparecer. Pues si ya no existe una clase dominante, no es necesario el Estado. Ese Estado Obrero, para los trotskistas, debe basarse en la autoorganización de las masas trabajadoras. Esto es, en organismos de democracia directa. Marx advertía, tomando el ejemplo de la Comuna de Paris, que los trabajadores deben asegurar que sus intereses se expresen en el nuevo aparato estatal, a través de mecanismos de revocabilidad de cargos, no otorgando a los funcionarios del Estado obrero salarios superiores a los de un obrero calificado, etc. La experiencia de la Comuna que Marx transformó en programa y teoría, la tomó Lenin como norte de la lucha de su partido, el bolchevique, y al continuó Trotsky tras su muerte. Cuando un Estado Obrero no se basa en la autoorganización de masas, sino que en el dominio de una "casta", como fue el caso de la URSS bajo el régimen de Stalin, o como lo es hoy Cuba, es decir, cuando el Estado Obrero tiene un régimen burocrático, los marxistas lo definen como Estado Obrero deformado.
Al igual que el Estado burgués, el Estado obrero puede tener diversos regímenes, unos más democráticos que otros. Lo que distingue a los trotskistas es luchar por un régimen de democracia obrera, que asegure que los intereses de los trabajadores sean satisfechos. Lo que no implica para nada, como acusan infundadamente los herederos estalinistas, que los trotskistas no vamos a defender irrestrictamente a los Estados obreros deformados de los ataques de la burguesía y el imperialismo. Por ejemplo hoy defendemos a Cuba de los ataques imperialistas y burgueses, al mismo tiempo que planteamos la necesidad de la lucha contra la casta castrista luchando por un régimen basado en organismos de democracia directa de los trabajadores.En muchas revoluciones –con algunas excepciones difícilmente repetibles- han surgido gérmenes de un Estado obrero. Eso es lo que los marxistas históricamente han denominado doble poder. La significación de aquella categoría marxista, da cuenta de que simultáneamente al poder estatal burgués, las masas constituyen sus propios organismos de gobierno. Ha sido el caso de los soviets rusos en 1905 y 1917, de la COB en Bolivia durante 1952, y en cierto sentido de los Cordones Industriales de Chile en 1972, entre otros ejemplos. Un ejemplo actual, aunque con muchos límites por ser sólo en una ciudad, en la que, por lo demás, no se concentran las principales ramas de la economía mexicana, es la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca), de México. Allí, luego de que los maestros fueran reprimidos por el gobernador priísta Ulises Ruiz Ortiz, constituyeron éstos, junto al pueblo oaxaqueño este organismo, desde el cual se controlaban los principales edificios gubernamentales de la ciudad (Edificio de la Gobernación, Secretaría de finanzas, entre otros), algunas radios (Radio Universidad, Radio Oro, etc), al mismo tiempo que se organizaba la defensa de la ciudad con los "topiles" (algo así como milicias controladas por los trabajadores y el pueblo) y las barricadas. En los hechos se planteaba el problema del poder: ¿Quién gobierna en Oaxaca? ¿O el Estado burgués, con su policía y sus instituciones, o los trabajadores docentes y el pueblo, con sus topiles, barricadas y radios, a través de la APPO? Los marxistas decimos, en base a la experiencia histórica de la lucha de clases, que cada vez que se plantea ese problema, es necesaria una resolución más o menos rápida, o a favor de la burguesía o a favor de los trabajadores. No es posible que dos poderes que expresan los intereses contrapuestos de clases enemigas, coexistan pacíficamente. Por ello, la tarea de destruir el Estado de los patrones, siempre recae en los organismos de poder de los trabajadores. Por mientras no esté planteada esta lucha como tarea del momento, los trotskistas, sin dejar de afirmar nuestros objetivos estratégicos, sabemos actuar en la realidad que se nos presente. Por ejemplo hoy, en un escenario de democracia burguesa en el que la clase trabajadora chilena comienza poco a poco a recomponer sus organizaciones y luchas. Mientras mantenemos en alto la necesidad de luchar por una República de Trabajadores basada en los organismos de democracia directa de la clase trabajadora, planteamos que es necesario articular las consignas democráticas que mantengan vigor y vigencia con un programa transicional, buscando hacer avanzar, en una experiencia común, al expericnai y conciencia actual del pueblo trabajador, que ve aún como lejano al socialismo, hasta la conquista de este objetivo. Entre estas consignas está la táctica de Asamblea Constituyente, con el fin de avanzar a poner en al discusión nacional la necesidad de una salida de conjunto ante los problemas del capitalismo y hacer una experiencia hasta el final con la mayoritaria confianza en la democracia burguesa, para comprobar en la experiencia misma sus límites y avanzar hacia el socialismo. En el mismo sentido, no desdeñamos intervenir en todos los escenarios políticos, aún los más desfavorables, como otra táctica posible: presentar una candidatura obrera para elecciones, si eso fuese útil para propagandizar nuestras ideas. Son estas algunas de las cuestiones que nos distinguen tanto de los reformistas, que quieren embellecer al Estado burgués, como de los anarquistas, que en realidad se desarman para enfrentar la reacción imperialista y burguesa. Y por sobre todo, son estas algunas de las cuestiones que planteamos para el objetivo estratégico de nuestra lucha por la emancipación de la humanidad, de la abolición de las clases y toda forma de explotación y de opresión.

lunes, 28 de enero de 2008

Una nueva cuestión obrera al centro.

Una nueva cuestión obrera al centro.
Nicolás Miranda.
07 de enero de 2008.
Articulo aparecido en el periodico nº112 de Clase contra Clase.
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Ya en el 2006 habíamos hablado de un “nuevo despertar de los trabajadores”, con la entrada en escena de los trabajadores de sectores estratégicos y dinámicos de la economía nacional: los mineros (con la huelga de Escondida) y los salmoneros (aunque con todas sus huelgas derrotadas).Pero en el curso del 2007 se instaló lo que desde estas páginas llamamos el surgimiento de una “nueva cuestión obrera”. Es decir, un paso más en las tendencias a la recomposición de las fuerzas de la clase trabajadora. ¿Por qué?
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La lucha de los trabajadores se fortalece
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Enumeremos algunas razones. Una es que el 2006 salió como lucha de masas el movimiento estudiantil secundario, avivando un sentimiento masivo de simpatía con las justas demandas de los trabajadores y el pueblo pobre. Sentimiento masivo, que, aunque más adelante pasivo, siguió vivo como respuesta al masivo ataque a las condiciones de vida de millones de santiaguinos que significó el Transantiago. Y así, el contexto de las luchas de los trabajadores era más favorable.
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En segundo lugar, porque salieron los sectores más explotados entre los explotados: los trabajadores subcontratados, de los forestales, y continuando sus luchas, los mineros subcontratados de Codelco, manteniendo vivo el debate sobre esta forma de superexplotación patronal.
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En tercer lugar, porque así se implicó la relación de fuerzas entre las clases: como muy bien expresó la clase patronal lamentándose: se pasó de hablar de cómo se flexibilizaba (avanzando en su plan de un Chile Precario), a discutir cómo se protegería más a los trabajadores (aunque no pasó de las palabras).
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En cuarto lugar, porque se comenzaron a recuperar métodos propios de la clase trabajadora: ante la negativa a respetar un efectivo derecho a huelga, se empuja a los trabajadores a garantizar la efectividad de sus paros bloqueando los accesos al lugar de trabajo, o teniendo que tomárselo. Ante la fragmentación, negando un efectivo derecho a negociación colectiva, se imponen las negociaciones simultáneas, y sobrepasando la división entre empresas contratistas y empresa mandante.
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Es así, que la dirección oficial de la CUT y de la CTC (la principal protagonista de las organizaciones obreras), co-dirigidas por el PC y el PS, para su política de aceptar los términos del gobierno, debió hacerlo mediante una política sindical de mayor lucha y presión. ¿Por qué hablamos de aceptar los términos del gobierno? Porque está planteado prepararse para avanzar para poner fin a la subcontratación, terminando con la división entre trabajadores de primera y de segunda, pero lo que hacen es lo contrario: legitiman la ley de subcontratación, que consagra esta forma de superexplotación, exigiendo que se cumpla la ley (que ingresa apenas una pequeña porción de todos los trabajadores subcontratistas). Otro ejemplo, es que en el paro del sector público, aceptaron firmar un aumento que ni siquiera cubre el aumento de la inflación, además que se bajaron de la demanda central que conecta con las luchas de los trabajadores subcontratistas: la exigencia de cumplir con el compromiso de tener un 80% de trabajadores permanentes, y no más de un 20% a contrata o a honorarios. Como vemos, está planteado que se pueda unir en una sola demanda nacional contra el trabajo precario, y la precarización de la educación, la salud, la vivienda, comenzando por terminar con la subcontratación, en un Paro Nacional, pero se convocó apenas a una testimonial movilización.
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Y aún así, y aún abriéndose un ciclo electoral de dos años, la cuestión obrera estará en el centro. Las luchas y organizaciones de los trabajadores vienen fortaleciéndose, aunque aún acotada a un núcleo, aunque extendido, de trabajadores. Por eso, aunque no se logran triunfos significativos y perdurables (por ejemplo; ni siquiera se puede aplicar la Ley de subcontratación por la que claman), esto actúa sobre toda la vida política nacional.
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Desgaste, crispación y políticas reaccionarias seguidas de muerte
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Muchas son las explicaciones que se dan para las crisis de los partidos. La Concertación lidera esta situación de crisis. Aunque la derecha no escapa a la misma (con la renuncia de Cantero, las dos líneas diferentes de Lavin-Longueira y las directivas de la UDI y RN, el repentino, ambivalente y estruendoso silencio de Piñera, etc).
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¿Por qué estas crisis? Porque desde la sabia consigna de “la educación por el suelo, el cobre por el cielo”, está claro que hay larvada una puja por las condiciones de vida que alimenta una más activa exigencia de la clase trabajadora y el pueblo. El desgaste que traía la Concertación en su rol de presentarse falsamente como amigos del pueblo, alentó que se empezará a tomar en las propias manos estas exigencias. Al responder marcando el paso con las mismas políticas, se profundiza este desgaste, comenzando a transformarse en una crisis. Más que una disputa por el centro, lo que hay es una crisis abierta porque la situación está inclinada más a la izquierda –aunque aún dentro de los parámetros del llamado neoliberalismo-, y nadie responde. La nueva cuestión obrera al centro, alimenta este proceso de desgaste que no logran revertir. Aunque contrariamente a la machista critica de falta de autoridad para gobernar, Bachelet y su discurso de mayor protección social, las Comisiones, etc, han servido para canalizar la emergencia de las demandas obreras y populares, y así, se pudo pasar de casi 1 millón de estudiantes en las calles con organismos con métodos de democracia directa y lucha en las calles, a aprobar el lucro. O de cuestionar la división entre trabajadores de primera y de segunda, a demandar que se aplique la ley que regula la existencia de trabajadores de primera y de segunda.
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Sobre esto, la derecha aprovecha y golpea reaccionariamente a la Concertación, crispando el ambiente político (y disimulando sus propios elementos de crisis: no es el conglomerado llamado a responder esta inclinación a izquierda que expresa la nueva cuestión obrera). Y así se genera un espejismo, y la Concertación, en vez de buscar reponerse como falsos amigos del pueblo, que es lo que justificaba su razón de ser, tranquiliza a la derecha. Algo que el antidemocrático sistema binominal refuerza, en un régimen político cada vez más desgastado.
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Y así, a pesar de todo esto, el año terminó en forma reaccionaria: se aprobó el lucro, una reaccionaria ley de seguridad ciudadana, una reforma previsional que mejora el negocio de nuestras jubilaciones. Pero lo peor de todo: dos muertes en un año. La de los luchadores obreros y populares Rodrigo Cisternas y Matías Catrileo, que quedan como mártires de nuestras luchas.
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Y así llegamos a la apertura del ciclo electoral. Mayormente se participará (de acuerdo a los parámetros de siempre), además que las encuestas expresan expectativas favorables de mejorar el año 2008, e incluso encuestas como la del CEP han incorporado la pregunta sobre la adhesión al llamado modelo neoliberal indicándose una mayoritaria adhesión. No se pueden negar estas cifras. Pero las visiones autotranquilizadoras ocultan estas tendencias que aquí planteamos: tendencias, no excepciones (y la sola incorporación de esta pregunta valga de ejemplo).
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Las elecciones, y la necesidad de una política obrera independiente
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Las elecciones buscan apagar todo rastro de las luchas obreras, no negando sus demandas, si no que reavivando la vana ilusión de que serán los políticos patronales de la Concertación y la derecha quienes vayan a satisfacerlas. No lo harán, buscando seguir avanzando en su plan de un “Chile Precario”.
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Los trotskystas de Clase contra Clase creemos que hay que utilizar todas las tribunas, incluyendo la electoral. Pero con una política de clase independiente de toda variante patronal. No es el caso del Juntos Podemos Mas. Ya sea el PC, el PH o ahora el PC-AP con su candidato, todos están en este pacto por la alianza con sectores de los patrones medianos y pequeños. Que son tan explotadores como los grandes. El PC va más lejos y llama abiertamente a sectores de la Concertación, por eso busca diferenciar a neoliberales no antineoliberales al interior de la Concertación. Y así, lleva también las luchas obreras y populares detrás de algún nuevo político patronal que quiera presentarse falsamente como amigo del pueblo.
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En este año 2008 que se abre, es necesario mantener en alto las banderas por el fin de la subcontratación, poniéndose a la cabeza de todas las luchas, mayormente de presión, que están anunciadas y emergerán, luchando por esta política; así como es necesario que la clase trabajadora levante las banderas de la lucha por la Convocatoria a una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, basada en la movilización de la clase trabajadora y el pueblo pobre, en el camino de la lucha por una República de Trabajadores. Para luchar por estás políticas, es necesario luchar por construir Clase contra Clase y su lucha por un partido de trabajadores revolucionario.

lunes, 7 de enero de 2008

Educación Dual: Un arma de doble filo

Educación Dual: un arma de doble filo. Articulo escrito en agosto del 2006.


Durante los primeros meses del año 2005, se desarrolló en el edificio de la Telefónica un encuentro cuyo principal objetivo fue lanzar la “Agenda Pro-Crecimiento II” que contó con la participación del Ministro actual de Educación Sergio Bitar. De Hernán Somerville, el presidente del organismo patronal CPC (Confederación de la Producción y el Comercio). Y del presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (SoFoFa) Bruno Phillipi. La razón que los reunió fue la de discutir de qué manera podía profundizarse la implementación de la Educación Dual en Chile y cómo poder desarrollar alianzas fuertes entre las empresas y los colegios técnicos e industriales.

Ya desde el 2003, el gobierno de la Concertación en conjunto con la Derecha y las organizaciones patronales como la CPC y la SoFoFa vienen discutiendo cómo expandir y profundizar la implementación de la Educación Dual. Incluso es más, desde la década de los ´90 los empresarios y los políticos patronales vienen buscando implementar un “Plan de Formación Dual” que importaron especialmente desde Alemania. Sí, la GTZ que es la Agencia Alemana de Cooperación Técnica y que ha viajado por el mundo buscando implementar la Educación Dual, sobre todo en los países subdesarrollados como el nuestro, se instaló en Chile en 1991 con un proyecto piloto de formación dual que aplicó en la Escuela de la Industria Gráfica, y que a partir de allí fue expandiendo a nivel nacional, llegando hasta la fecha a tener decenas de colegios técnicos e industriales funcionando con el Sistema Dual.

¿Pero por qué los empresarios, el gobierno y la Derecha buscan implementar la Educación Dual con tanta abnegación y esmero? ¿Qué es lo que verdaderamente esconde esta forma de educación? Veamos sólo algunos datos...

La Educación Dual en Chile puede impartirse de dos modos. En uno de ellos, los estudiantes asisten una semana al colegio y una semana a la empresa durante los dos últimos años de la Enseñanza Media, esto sería evaluado como una Pre-Practica, aunque no le entregaría el derecho al estudiante de recibirse como técnico profesional, sino simplemente como técnico medio. En el otro modo, el estudiante asiste dos días a la escuela y tres días a la empresa en la misma semana, y también durante los dos últimos años de la Enseñanza Media.

Esto significa entonces que un estudiante dual al terminar 4to. Medio habría realizado 200 horas de labor en la empresa, sólo si se considera que trabaja 8 horas al día (aunque sabemos que pocas veces son 8 horas, y muchas veces son 10, 12 y hasta 14 horas). Y eso no es todo, ya que después de 4to Medio y para poder egresar, el estudiante debe realizar una Práctica de 3 meses que equivale a 350 horas más de trabajo. O sea, cada estudiante dual en el proceso completo de su formación como técnico medio, entregaría 450 horas promedio –y como mínimo- de trabajo en la empresa. Pero resulta que la gran mayoría de las empresas (el 88% para ser exactos) le paga al estudiante dual un promedio de unos miserables $25.000 en calidad de bono de alimentación y locomoción. ¡25.000 mensuales por 450 horas de trabajo! Y además sólo el 36% de las empresas financia los implementos de seguridad y la ropa adecuada para el trabajo a realizar. (Todos estos datos son extraídos de “Formación Dual, un desafío para Chile”, un estudio de gobierno realizado en el 2001).

La verdad es que a cualquier empresario, del rubro que fuere, le conviene enormemente aceptar que los estudiantes hagan la práctica en su empresa, sobre todo los empresarios industriales que tienen una política sistemática de trabajar con los estudiantes duales, ya que estos durante la pre-practica trabajan las mismas horas que cualquier trabajador de planta, sólo que menos días, y durante la practica trabajan exactamente lo mismo que cualquier trabajador, y sin embargo no hay que pagarles más que $25.000 mensuales. El empresario obtiene mano de obra califica y además barata, qué mejor oferta!.

Pero el abuso patronal no termina aquí. No. Porque para colmo de males, gracias al Contrato de Aprendiz vigente en el Código Laboral que no estipula un salario mínimo, el empresario puede mantener al estudiante cuando ya terminó su práctica y ha egresado con este contrato, y así continuar pagándole $25.000 mensuales.

El empresario puede mantener al joven estudiante ya egresado con este Contrato de Aprendiz hasta los 21 años según lo que este mismo estipula sin salario, o con un salario mísero y sin derecho alguno.
Pero lo peor de todo, es que una de las medidas de Bachelet es extender este Contrato hasta los 25 años. ¡¿Hasta dónde puede llegar la sed de ganancia del empresariado, el gobierno y la Derecha?!

Es una sed de ganancia infinita, que no tiene límites. Por eso los empresarios, el gobierno y la Derecha buscan desde hace ya varios años expandir la utilización de la Educación Dual en los colegios, porque les permite aumentar sus ganancias empleando a jóvenes trabajadores calificados, porque es mil veces más barato, lo que les permite además competir en mejores condiciones con el mercado internacional, como el mismo José Luis Sepúlveda (Coordinador del Mineduc en el 2005) decía “Los ítems de esta agenda (se refiere a la Agenda Pro Crecimiento II) son de mejoramiento continuo, apuntan a desarrollar determinadas iniciativas donde la empresa pueda fortalecer la convergencia hacia una educación que mejore la competitividad del país”.

Los empresarios, el gobierno y la Derecha necesitan desarrollar la Educación Dual, como una fuente de mano de obra barata y bien calificada –teniendo en cuenta además que en Chile por cada 7 profesionales hay 1 sólo técnico-. Además, aprovechan de dividir a la clase trabajadora, haciendo trabajadores de segunda categoría que ganan mucho menos, para que compitan con los trabajadores de planta, del mismo modo en que hacen esto con los trabajadores contratistas, que los utilizan como trabajadores de segunda, para que compitan con los trabajadores contratados directamente por la empresa.

La impunidad patronal no tiene límites, veamos algunos datos más...

Según una nota publicada por Javier Rebolledo, durante 1980, en plena dictadura militar, Pinochet le regala a la CPC 70 colegios educacionales para que los administre a su antojo, la mayoría de ellos son técnicos o industriales. Comienza a entregarle al mismo tiempo, un cheque anual por $20.000 millones, que continuarían entregándole sagradamente todos los posteriores gobiernos de la Concertación hasta la fecha (!). Sin embargo, la CPC invierte sólo el 0,4% o el 0,5% de ese dinero en estos colegios. Y el resto del dinero podemos imaginarnos adónde va a parar...

¡Entonces el empresario obtiene mano de obra barata, calificada y en sima le pagan! Esto es ya un abuso desproporcionado hacia la juventud técnica e industrial, es decir hacia los hijos de la clase trabajadora.
HAGAMOS ALGUNOS CÁCULOS NECESARIOS

El 45% de los colegios de la Enseñanza Media de todo el país son técnicos e industriales, según el mismo estudio sobre Educación Dual, aunque no todos ellos tienen educación dual. Anualmente egresan 17.580 estudiantes de la educación dual, mientras 7.300 empresarios gozan anualmente de los beneficios de tenerlos en sus empresas.

De acuerdo a un estudio realizado por el INE (Instituto Nacional de Estadísticas), el 22% de los estudiantes en práctica es contratado por la empresa en la que estaba trabajando, pero sólo el 10% de ellos obtiene un contrato estable, el resto ingresa mediante la firma de un contrato con una empresa externa como sub-contratista. Mostrando nuevamente la intención de la patronal de seguir dividiendo entre trabajadores de primera, y trabajadores de segunda.

Por otra parte, según otro estudio realizado por la Universidad de Chile, son las Pequeñas y las Medianas Empresas (PyMes) las que más utilizan a estudiantes en práctica, mostrando que el 52% de las pequeñas empresas tienen uno o más estudiantes en práctica o en dual, que el 31% de las medianas empresas también los tiene y que sólo el 17% de las grandes empresas posee estudiantes en práctica.
¿QUÉ QUIEREN DECIR ESTOS DATOS Y QUÉ CONCLUSIONES PODEMOS SACAR?

Primero y principal, que mientras el 45% de los colegios de la Enseñanza Media son técnicos o industriales, el restante 55% son colegios que imparten educación científico-humanista, lo que quiere decir que la educación en Chile está dividida en dos. Y que además, de estos colegios científico-humanísticos hay un puñado que son privados, a los que asisten los hijos de los ricos, y en los que se los educa para ser los futuros dueños del país.

Tenemos colegios industriales o técnicos en donde se enseña a los estudiantes algún oficio para hacerlos trabajadores, y tenemos en el polo opuesto, colegios privados, como los instalados en La Dehesa, a los que asisten los hijos de los patrones, para que se les enseñe a mandar, a gobernar, a decidir, a dictar órdenes. No se les enseña ninguna actividad manual –a diferencia de los colegios industriales y técnicos en donde se les enseña a usar las máquinas- y entonces se transforman en los parásitos más inútiles e inservibles, en los nuevos patrones de mañana. Existe una educación para ricos y otra muy distinta para pobres, el sistema dual refleja esta desigualdad y la profundiza.

La segunda conclusión que logramos sacar es que los empresarios descubrieron en el Sistema Dual una herramienta brillante para explotar a la nueva juventud trabajadora y sacarle jugo a sus ganancias. No sólo obtienen mano de obra calificada por míseros $25.000 mensuales, sino que además obtiene las ganancias por todo lo que estos producen en sus 450 horas de trabajo.

La tercera conclusión que podemos sacar es que como sólo el 10% de los estudiantes en práctica o duales continúa laborando en la empresa, los empresarios se deshacen del estudiante cuando este puede empezar a salirles más caro, y prefiere despedirlo y contratar a dos estudiantes en práctica más, que pasar a planta al primero. Vemos que es una verdadera ganga para el patrón. Y que además lo utiliza políticamente para dividir a los trabajadores, entre trabajadores de primera y de segunda categoría.La cuarta conclusión y una de las más importantes, que aunque los empresarios, en conjunto con la Concertación, el gobierno de Bachelet y la Derecha ataquen permanentemente a la clase trabajadora y en este caso a sus hijos, explotándolos y arrojándolos a pésimas condiciones de trabajo, la juventud técnica e industrial se concentra en los colegios técnicos e industriales –así como se concentrará mañana en los centros industriales- facilitando así su lucha.

Algo de esto se reflejó en las pasadas luchas del movimiento estudiantil. En donde fueron los jóvenes de colegios técnicos e industriales los que salieron junto a los secundarios, a reclamar por sus derechos, planteando el problema de las prácticas y exigiendo que sean pagadas.

Es de este modo que la Educación Dual se vuelve un arma de doble filo, mientras por un lado es una herramienta de los empresarios para explotar a la nueva juventud trabajadora, es al mismo tiempo una fuente de organización y de lucha.

EN EL CAMINO DE LA LUCHA POR NUESTROS DERECHOS E INTERESES
La lucha de los técnicos e industriales durante la movilización secundaria nos ha dejado importantes lecciones que hemos planteado en nuestros materiales. Y una de estas lecciones es que como juventud técnica, como hijos de trabajadora y como futuros trabajadores, tenemos que empezar a prepararnos para luchar por nuestros derechos e intereses. La necesidad de esta lucha quedó planteada durante la movilización secundaria, y fue un primer paso en este sentido. Pero es necesario avanzar más, porque aún las pésimas condiciones de trabajo para la juventud técnica e industrial no se han terminado, y no va a acabar con ellas Bachelet y sus promesas de bonos.

Sólo nuestra lucha puede garantizarnos mejores condiciones de trabajo y de vida, y para ello necesitamos de la unidad con el resto de los sectores de la clase trabajadora. Desde Clase Contra Clase creemos que es necesario que comencemos a luchar por un Nuevo Contrato de Trabajo que estipule:
1. Al salario mínimo nacional -$127.000- (aunque este ya de por sí sea poco) para el practicante, para que éste durante sus 3 meses de trabajo, gane lo mismo que un trabajador de planta, porque creemos con total seguridad que a igual trabajo debe corresponder igual salario. Y que estipule la mitad de este salario mínimo nacional -es decir $60.000 aproximadamente- para el pre-practicante, por trabajar éste la mitad de la jornada de un trabajador de planta. Todo bajo el criterio de que a igual trabajo debe corresponder igual salario.
2. El derecho de todo pre-practicante y de todo practicante a formar parte activa del sindicato de su empresa –en igualdad de condiciones que cualquier trabajador de planta-. Lo que significa que tanto el pre-practicante como el practicante pueden ser parte de todo proceso de Negociación Colectiva, y que por lo tanto tienen el más pleno derecho de declarar la huelga junto a los trabajadores de planta. Este derecho tan básico que es la huelga, permite que el joven pre-practicante y el practicante puedan luchar por sus derechos junto al resto de los trabajadores de la empresa, lo que fortalece la unidad de la clase trabajadora, y la posibilidad de que las huelgas triunfen. Por lo que también es necesario plantear el derecho efectivo a huelga para todos los trabajadores, eliminando las trabas legales como la posibilidad de contratar rompehuelgas que le brinda el Código Laboral al empresario.

3. El derecho a recibir atención médica en caso de accidente o enfermedad profesional, afiliando al joven pre-practicante y al practicante a la misma mutual a la que el resto de los trabajadores de planta están afiliados y descartando de plano el Seguro Médico Estudiantil que termina por no hacerse cargo de los accidentes. Que sea el empresario el que pague los gastos médicos, y no el Estado a través de los colegios.
4. El derecho a participar en los Talleres Sindicales de las empresas, que normalmente brinda el Sindicato, y de todas las actividades culturales, que permitan y faciliten la unidad de los trabajadores de planta con los pre-practicante y practicantes.

5. El derecho a la alimentación correcta, financiada y brindada netamente por la empresa, y a los implementos de seguridad necesarios para el trabajo en buenas condiciones.

Además, es necesario que luchemos porque al terminar la practica el estudiante se reciba como Técnico Profesional como solía ser, y no como Técnico Medio, pero para ello es necesario avanzar en eliminar íntegra y definitivamente el Contrato del Aprendiz, que no es más que una herramienta del patrón y el gobierno para explotarnos a su antojo, y servirse de una mano de obra calificada y barata. Un Nuevo Contrato de Trabajo sólo puede ser ganado con la lucha de la juventud técnica e industrial, de la mano del resto de los sectores de la clase trabajadora, -y también junto al movimiento estudiantil- con la organización mediante la democracia directa, con centros de alumnos que funcionen como consejos de delegados, con voceros revocables y donde sea la Asamblea la que tome las decisiones. Sólo nuestra lucha podrá garantizarnos mejores condiciones de vida y de trabajo.

Los que militamos en Clase Contra Clase llevamos adelante esta lucha y muchas otras, para defender los intereses históricos de la clase trabajadora, creemos firmemente que es necesario que construyamos un partido obrero, trotskista y revolucionario, capaz de ser el instrumento político que nos permita avanzar este camino.
Dolores Mujica

jueves, 13 de diciembre de 2007

¿Qué es el Partido Comunista Acción Proletaria (PC-AP)?

¿Qué es el Partido Comunista Acción Proletaria (PC-AP)?
La lucha entre el Trotskismo y el Stalinismo.
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La clase empresarial tiene sus propias organizaciones políticas. Tiene sus propios partidos como la Democracia Cristiana (DC), o como el Partido Socialista (PS), y también los partidos de la derecha como la UDI o Renovación Nacional (RN). Todos estos partidos, desde los más de derecha hasta aquellos que se hacen pasar por amigos del pueblo, defienden los intereses de la clase empresarial.
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Pero... la clase trabajadora ¿tiene sus propios partidos? Si, tiene algunos. Pero son partidos que al final no defienden hasta las últimas consecuencias los intereses de los trabajadores. Por ejemplo el Partido Comunista (PC), que como hemos visto repetidas veces, está llamando a confiar permanentemente en los políticos patronales (como cuando llamó a votar por Bachelet, o como cuando planteó aceptar las miserables $60.000 que entregaba como “bono” el gobierno para las prácticas de la juventud técnica). Otro ejemplo es el Partido Comunista Acción Proletaria (PC-AP) que en realidad es casi igual que el PC en su estrategia, y está siempre confiando en la patronal.
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¿No les parece que la clase trabajadora necesita un partido, que así como los empresarios tienen los suyos, defienda los intereses de los trabajadores y de sus hijos? Nosotros creemos que sí, y pensamos hacer de Clase Contra Clase este partido.
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Pero para esto, es importante que veamos con mucha claridad cuáles son las diferencias de la estrategia del PC-AP de la estrategia de los trotskystas de Clase Contra Clase, para que así la juventud trabajadora pueda sacar sus propias conclusiones y decidir a qué partido se quiere unir para luchar.
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I. LA COLABORACIÓN DE CLASES ESCONDIDA DETRÁS DE LOS ADJETIVOS.
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· Colaboración de clases para América Latina: Imperialismo vs. “Estados Nacionales” semi-coloniales.
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Ante la situación política actual en América Latina, el PC (AP) plantea que estaríamos frente a un escenario de “grandes movimientos populares”[1] anti-imperialistas, gracias a “gobiernos democráticos y progresistas como los de Hugo Chávez en Venezuela y Evo Morales en Bolivia, que alimentan la confianza de los pueblos en la posibilidad cierta de conquistar nuevas victorias y dejar atrás este sistema de apropio”. [2] En el mismo sentido plantea, en ocasión del 30° aniversario del golpe militar en Chile que “se observan una serie de procesos electorales que no obstante están manifestando el rechazo masivo y refrescante, popular y anti-imperialista, al capitalismo en su versión neoliberal, en países como Venezuela, Brasil y Ecuador”.[3]
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Para el PC (AP), los gobiernos “democráticos y progresistas” de Venezuela, Bolivia, Brasil y Educador son capaces de dar una lucha contra el Imperialismo. Pero... ¿Fue el gobierno de Lucio Gutiérrez en Ecuador, que fue derrocado por las mismas masas ecuatorianas, capaz de combatir al Imperialismo? ¿Si él mismo que avanzó en la privatización del petróleo, mantuvo la dolarización, y comenzó la discusión de la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos? ¿Puede Chávez que cuando los obreros de Venezuela se tomaron las fábricas, propuso una alianza para administrarlas entre el Estado, los trabajadores y los empresarios para preservar el orden existente, combatir efectivamente al Imperialismo? ¿Puede Chávez que en vez de avanzar sobre la derecha reaccionaria ante las permanentes intentonas de golpe, buscó sentarse a negociar con ella? ¡Chávez, que pese a todo su discurso de izquierda entregó en concesión el yacimiento de gas más importante de Venezuela, la British Petroleum, para que esté en manos de los privados! ¡Chávez, que en su reforma agraria no tocó a los grandes latifundistas y sólo repartió las tierras improductivas! ¿Puede Evo Morales, que igual que Chávez, no afectó los intereses de los terratenientes, ni los intereses de las multinacionales, limitándose sólo a aumentar uno que otro impuesto, luchar contra el Imperialismo hasta derrotarlo? ¿Siendo que la mal llamada ‘nacionalización’ de los hidrocarburos, no fue más que una renegociación de los ingresos por regalías hidrocarburíferas entre el Estado y las transnacionales, a las que, de paso, de esta manera legitimaría porque harían su aporte al Estado? ¿y que, campesino él, apenas plantea expropiar las tierras improductivas y no las grandes haciendas de los terratenientes y burgueses golpistas y reaccionarios del Oriente boliviano?
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Ni Hugo Chávez, ni Lucio Gutiérrez, ni Evo Morales pueden acabar con el Imperialismo –y de hecho no lo hacen- pues son partidarios de defender los intereses nacionales, de defender como ellos mismos dicen a “la patria”, a los “Estados Nación” –como los llama el PC (AP)- de América Latina. ¿Y quiénes son “la patria”, quiénes son estos “Estados Nación”? Tanto los empresarios (la burguesía) como los trabajadores (el proletariado). Todos juntos. Entonces defender los intereses de la patria, del Estado, es buscar unir a la burguesía nacional de los países semi-coloniales como el nuestro, con el proletariado de estos países, para poder por esta vía supuestamente combatir al Imperialismo. Pero lo cierto es que terminan subordinando al proletariado a tal o cual variante patronal. ¿Y esto por qué? Porque la burguesía de los países semi-coloniales tiene nexos profundos y sólidos con el Imperialismo, nexos tanto económicos como políticos, de clase, lo que hace que pese a que ésta está en peores condiciones con relación al Imperialismo, no lo enfrente por ninguna razón; a lo más que llega es a un forcejeo por el reparto de la plusvalía, de la riqueza que ambos extraen explotando al proletariado. Porque para enfrentar al imperialismo hasta el final hay que movilizar a las masas, y las burguesías nacionales temen más a las masas que a nada, porque pueden avanzar hacia la revolución, afectando al mismo tiempo la propiedad privada de los imperialistas, y de los burgueses nacionales que los explotan, porque son contrarrevolucionarios también, como el imperialismo. ¿Y a quién sí están dispuestos a enfrentan tanto el Imperialismo como las burguesías nacionales de los países semi-coloniales? Al proletariado... Entonces ¿quién es el único capaz de enfrentar al Imperialismo? El proletariado... enfrentando además a las burguesías nacionales, fervientes defensoras de los intereses del Imperialismo. Sólo el proletariado, mediante sus órganos de tipo soviéticos, en alianza revolucionaria con los otros sectores explotados y oprimidos (pobres urbanos, campesinos, etc) y con su partido revolucionario a la cabeza, es capaz de luchar contra el Imperialismo y derrotarlo. La falsa oposición Imperialismo vs. Burguesías nacionales (basada en la real opresión de las semicolonias por el imperialismo), no es más que una manera tramposa de subordinar al proletariado a la burguesía sub-desarrollada de América Latina, poniendo en manos de los Chávez, de los Lulas y de los Lucio Gutiérrez los intereses históricos de la clase obrera, para subordinarlos a la burguesía.
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Pero mientras los trotskistas creemos con firmeza que cualquier alianza con la burguesía, así sea semi-colonial o imperialista, pequeña, mediana o grande, es subordinar los intereses históricos del proletariado a los burgueses. Mientras los trotskistas luchamos por la Independencia de Clase del proletariado con respecto a toda variante patronal, el PC (AP) lucha por la defensa de la “Independencia Nacional” y del “Estado Nación”. Veamos un poco más...
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· Colaboración de clases en la Estrategia: Revolución Democrática... pero Popular.
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El sustento estratégico e ideológico de la confianza en los Chávez y en los Lula podemos verlo en la siguiente afirmación. “Solidarizamos y nos hermanamos activa y militantemente con las luchas obreras, democráticas y anti-imperialistas en todo el mundo y con los países cuyos gobiernos luchan y resisten la globalización y explotación imperialista”.[4] O en aquella que dice “La lucha democrática popular, de liberación nacional y por el socialismo en Chile y en el mundo ¡Crece y se Fortalece!”. [5] O en esta otra que habla sobre “la nueva sociedad Democrática Popular y Socialista...”[6] O de esta que dice que “Chile necesita transformar esta democracia restringida y excluyente en una democracia real y participativa”[7] O de esta otra que plantea que “La aspiración de la Independencia Nacional y de justicia social cruza toda la historia de nuestro país”[8] O en esta otra que dice “El puñado de comunistas que dimos origen a nuestro PC (AP) asumimos una doble y titánica tarea, por un lado la de luchar contra la dictadura fascista, la explotación capitalista de los trabajadores y por avanzar tras la Revolución Democrática Popular”[9]. O en esta célebre que habla de la “lucha patriótica, democrática y anti-imperialista”[10]
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¿Dónde está el objetivo estratégico en estas afirmaciones? En alcanzar la “Democracia Popular... pero Socialista”, en hacer la Revolución Democrática... pero Popular como plantean en su Programa. ¿Y cuál es esta revolución -porque la Democracia siempre tiene un carácter de clase-? Es la revolución democrática... burguesa, e implica para su realización –que de hecho ya no es posible en América Latina como lo demostró el proceso cubano- la subordinación del proletariado a sectores de la burguesía. O dicho en la boca del PC (AP) “La mediana burguesía en determinados períodos y circunstancias especiales, nacidas de sus propias contradicciones con la gran burguesía y el imperialismo ha jugado y puede volver a jugar un cierto papel democrático y de dignidad nacional”.[11] ¿Cuál burguesía mediana? La UP hizo la prueba con la DC en los ´70... por la que se desgarraba el PC para que se uniera al gobierno de la UP, buscando precisamente el mismo objetivo... la realización de la revolución democrático burguesa. ¡Y es que la burguesía nacional es la enemiga de la clase obrera por excelencia, porque es en base a la explotación al obrero que teje sus riquezas!
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Pero aunque la mona se vista de seda, mona se queda... Aunque a “Revolución Democrática” se le agregue “Popular”, sigue siendo la Revolución Democrático Burguesa. No está de más aquí que recordemos a Trotsky, que hizo la revolución en Rusia junto a Lenin, que en su polémica con el socialdemócrata Kautsky ya en la etapa madura de Lenin, con su concepción de la revolución y el partido acabada le discutía que “Si no es para mofarse del sentido común y de la historia, claro está que no puede hablarse de “democracia pura” mientras existan diferentes clases, y sólo puede hablarse de democracia de clase. (...) La “democracia pura” es un embuste de liberal que embauca a los obreros. La historia conoce la democracia burguesa, que sucede al feudalismo, y la democracia proletaria, que sustituye a la burguesa.”[12]
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¿Y a quién nos suena esta idea de Revolución Democrática? Al genuino PC. Y efectivamente, el PC (AP) no es más que el PC con adjetivos. El PC dice “Revolución Democrática”, que en su carácter de clase es obviamente burguesa, y ellos dicen “Revolución Democrática... Popular”. El lema del Juntos Podemos Más impulsado por el PC es el del “Remolino”, el PC (AP) habla de “El Remolino... Popular”. El PC dice “Democracia Popular”, y el PC (AP) dice “Democracia Popular... Socialista”. ¿Y estas son sólo coincidencias? No, no son coincidencias. La única coincidencia es la estratégica: Ambos tienen un mismo punto en común, comparten la misma estrategia: la colaboración de clases. Y esto es lo que hace que llamen al proletariado a depositar sus confianzas en tal o cual político patronal, (como Bachelet o el empresario Hirsch) bajo el argumento de que existen ciertos sectores “progresistas” de la burguesía. Pero lo cierto es, y como la historia lo pone permanentemente de manifiesto –vayamos al caso DC- que la burguesía de los países semi-coloniales también tiene un carácter absoluta e irremediablemente reaccionario, y ante la situación de tener que elegir entre el Imperialismo y el proletariado, se quedan con el Imperialismo –vayamos nuevamente al caso DC-. Pues la contradicción Imperialismo vs. burguesías nacionales también de las semi-colonias sólo puede ser resuelta íntegra y efectivamente por la lucha de clases revolucionaria del proletariado acaudillando a los explotados y oprimidos contra el imperialismo y sus propias burguesías nacionales, que son las socias menores de aquel. El proletariado sobre la base de sus organismos de tipo soviético, y con su partido revolucionario a la cabeza, por la toma del poder y la instauración de un Estado Obrero.
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Entonces, la “Democracia real y participativa” que quiere el PC (AP) en su “lucha patriótica”, no es más que la defensa de la democracia burguesa, al menos en una primera etapa, sólo que modificada: con mejor distribución de la riqueza, etc, pero sin eliminar la propiedad privada capitalista, como la de los medianos y pequeños empresarios, que como mostró Marx, es la fuente de la explotación del capitalismo y el imperialismo. Así que esto es lo que busca “profundizar”... igual que el PC. Y así no permitir que el proletariado destruya al Estado Burgués, mediante sus órganos de poder obrero y junto a su partido revolucionario y lo reemplace por un Estado Obrero, eliminando la propiedad privada de los capitalistas nacionales tan explotadores como los imperialistas. Y así es como hablamos los marxistas, con términos concretos, sin confusiones, ni adjetivos para embellecer y ocultar la colaboración de clases.
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· Colaboración de clases en la Política Nacional: Juntos Podemos Más
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Ya vimos que en el campo de la política internacional, el PC (AP) tiene una estrategia de colaboración de clases, vimos también cuál era el sustento ideológico de esta estrategia, basado en la lucha por la Revolución Democrática... Dejando al socialismo, igual que el PC, para después. Ahora veamos cómo se desarrolla esta estrategia en el campo de la política nacional.
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“Vemos la necesidad de avanzar mucho más en una línea que de cuenta de la necesidad de un movimiento democrático, antifascista, lo más amplio posible”[13] ¿Cuáles son los límites de “lo más amplio posible”? Hoy... marchan bajo la bandera del empresario Tomás Hirch, del Partido Humanista –el mismo partido que solía formar parte de la Concertación- y hacen un bloque junto al PC que más tarde votaría por Bachelet. Mañana... quién sabe hasta qué puntos puede desarrollarse esta política de colaboración de clases.
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Y la verdad que no aparecen límites cuando dicen que “frente a la posibilidad de alianzas estratégicas, estas deben ser efectuadas con aquellos sectores que quieren defender un Estado Nación, dentro de lo cual se encuentran los pequeños propietarios, pequeños campesinos (pequeña burguesía) y los que se vean fuertemente afectados por las políticas pro-imperialistas y que estén en condiciones de luchar por la Liberación Nacional”[14] ¿Quiénes son los pequeños? ¿La mediana burguesía como planteaban antes? ¿El propietario agrícola que tiene a su merced a cinco o diez trabajadores agrícolas, y que son los abanderados de la represión contra el pueblo- nación mapuche y su justa lucha por su territorio y contra las empresas forestales? Seguramente son todos ellos... y más! Porque afectada por el monopolio Imperialista es la burguesía nacional de los países semi-coloniales en su conjunto, incluidos los reaccionarios... pero porque no le permite a ella desarrollándose como monopolio Imperialista, que es lo que buscan. ¿Y si lo que buscan es desarrollarse como burguesía, pueden cumplir alguna misión histórica que beneficie al proletariado? De ninguna manera pueden, porque que la burguesía semi-colonial encuentra un límite en su desarrollo, ya es una realidad objetiva del Imperialismo, por lo que no le queda más remedio que establecer vínculos estrechos con éste para poder sobrevivir. Por citar sólo un ejemplo gráfico, la Minera Zaldivar del empresario chileno Luksic, es parte del Consejo Minero (que agrupa a los gremios privados de la minería) junto con la trasnacional anglo-australiana BHP-Billinton, en donde ambos, unidos, discuten las políticas mineras. Eso es un vínculo estrecho, orgánico, una relación de clase, que comparten el mismo interés: explotar a los trabajadores mineros, y saquear las riquezas nacionales.
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La burguesía nacional tiene nexos estrechos con el Imperialismo, es su socio menor, y es además la más explotadora de todas las burguesías, porque necesita succionar cada gota de sudor de sus trabajadores para poder intentar competir con el Imperialismo. El pequeño propietario agrícola explota a sus trabajadores, campesinos, o más bien, proletarios agrícolas, y los hace vivir en condiciones inhumanas. Y el PC (AP) busca subordinar a la clase obrera a estos sectores reaccionarios. ¿¡Y tiene el descaro de decirse revolucionario?! ¿¡Siendo parte del Juntos Podemos de Hirch?! ¿¡Depositando sus esperanzas en Lucio Gutiérrez que después fue derribado por las masas ecuatorianas!? ¿¡Y tiene el descaro de hablar sobre Trotsky!? ¿¡Y tiene el descaro de poner en su boca las palabras de Lenin?! Más de una tumba ha sido revuelta y será necesario redimir a más de un muerto...
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· Colaboración de clases en la Historia: El PC (AP) ante el período revolucionario del ´70
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Eduardo Artés, en Agosto de 1998 escribe un documento titulado “Algunos elementos para desentrañar la derrota del 11 de Septiembre de 1973 y avanzar a la victoria”. El acento de todas las discusiones que plantea está puesto en el hecho de que la influencia sobre Chile de la URSS de Jruchov, precipitó el golpe de Estado. ¡En vez de empezar por donde hay que empezar, por el verdadero y trágico principio: las acciones contrarrevolucionarias y la conspiración golpista de la Embajada de Estados Unidos, de la CIA, del hoy inexistente Partido Nacional (actuales RN y UDI), de Patria y Libertad, de la SOFOFA; de las FFAA dirigidas por su oficialidad burguesa y reaccionaria, y también por la DC! Critica al gobierno de Allende por las tesis de “la vía pacífica al socialismo” (esto sí es correcto), mostrando la influencia que el XX Congreso del PCUS ejerció sobre él. Y plantea como conclusión final referida a la dirección de la UP que “En ella como dirección, estuvo ausente la Liberación Nacional y Social, la Revolución Popular y Socialista”. ¿Pero podría estar presente con la estrategia del PC (AP)?
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NO. Porque el PC (AP) critica al gobierno de la UP por su “vía pacífica al socialismo” (esto es correcto). ¿Pero es la contraposición a esto la lucha por la liberación nacional? ¿No expropió Allende a las transnacionales mineras, a la ITT, etc? ¿No será al revés? La liberación nacional implica la alianza con sectores de la burguesía. La UP convocó a la DC, a los militares democráticos al gabinete. Además, se opuso a terminar con la propiedad privada en forma completa, empezando por proteger la de la mediana y pequeña burguesía, que después produciría el desabastecimiento... Nuevamente la colaboración de clases florece y esta vez ante la prueba decisiva de una posible revolución en Chile.
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Y es que existiendo los Cordones Industriales, como gérmenes de órganos de Doble Poder a nivel local, que comenzaban en la práctica a cuestionar al sistema capitalista imperante, el PC (AP) se pone al servicio de la Liberación Nacional (¡¿Y qué es la Liberación Nacional?! ¿¡Anti-imperialista?! ¿¡Y la burguesía nacional como la DC que fue la más golpista de todas las burguesías?!). Y si el PC (AP) hubiese tenido la oportunidad histórica de dirigir en ese momento a la clase obrera lo hubiese hecho subordinándola a algún sector burgués como la DC (!) sin que por ello se les mueva un pelo, del mismo modo en que buscó hacerlo el PC.
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Todo lo contrario hubiésemos hecho los trotskistas ante la prueba decisiva de la revolución. Y de haber podido dirigir a la clase obrera, que auto-organizada en los Cordones Industriales como gérmenes de órganos de Doble Poder a nivel local, y agrupando detrás de sí en forma revolucionaria a los pobladores y campesinos, cuestionaba al régimen burgués, la hubiésemos dirigido hacia la toma del poder y hacia la instauración de un Estado Obrero, única manera efectiva, además, de derrotar y expulsar al Imperialismo.
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No podemos dejarnos engañar por el stalinismo y su palabrería, que citan a Lenin para justificar su participación en el Podemos. No podemos dejarnos engañar por el stalinismo que se disfraza de adjetivos y palabras rojas, que habla de “dictadura del proletariado” para reivindicar a Chávez, que habla de “socialismo” para reivindicar a Lula, que habla de “toma del poder” para luchar por la Liberación Nacional, o sea, la colaboración de clases, la subordinación del proletariado a sectores de la burguesía nacional. Nada más lejos del proletariado que la estrategia y la práctica del stalinismo, que se disfraza de mil corderos para ocultar su afán de conciliar a las clases.
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II. SOBRE EL TROTSKISMO VS. EL STALINISMO.
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En el documento “Sobre el Trotskismo” publicado en el Bandera Roja N° 4 en el año 1975, el PC (AP) osa citar a Lenin para “comprobar” la monstruosidad de aquel que llaman “El Tránsfuga Trotsky”. Quisiéramos brevemente aclarar este punto, en contra de la ya tan evidente calumnia del stalinismo.
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Es cierto que antes de 1917, año de la revolución de Octubre, Lenin y Trotsky guardaban profundas diferencias. Y eso es algo que ni ellos, ni nosotros tenemos por qué ocultar. Trotsky tenía un aspecto fuerte y un aspecto débil, Lenin también. El aspecto fuerte de Trotsky es que venía desarrollando una acertada tesis sobre el carácter de la revolución, mostrando al respecto, el proceso permanente e ininterrumpido que inevitablemente debía vivir ésta. El aspecto débil de Trotsky era al respecto del partido, en donde oscilaba entre los mencheviques y los bolcheviques, buscaba hacerlos confluir, se unía a los unos y después a los otros, etc. Al mismo tiempo Lenin tenía como aspecto débil el hecho de creer que el carácter de la revolución era aún democrático burgués y no directamente socialista, y el aspecto fuerte de Lenin se basaba en sus concepciones de un partido sólido como vanguardia del proletariado.
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En 1917 y ante la prueba decisiva de la revolución, se irían a probar todas las concepciones y todos los revolucionarios. Y es así como sucedió, cristalizando los aspectos fuertes y los aspectos débiles de cada uno de ellos. Ante la prueba de la revolución, Lenin comprueba que sus concepciones de partido eran correctas y no así sus concepciones del carácter de la revolución, y Trotsky prueba exactamente lo contrario, que eran incorrectas sus concepciones de partido y correctas sus concepciones sobre el carácter de la revolución.
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Esto último hace que ambos revolucionarios terminen finalmente por confluir, haciendo una síntesis de sus concepciones, logrando finalmente parir la estrategia de la revolución permanente junto a la necesidad de un partido revolucionario para llevar adelante esta estrategia. Es decir, ya antes de la revolución (al menos desde la Tesis de Abril), y lo que contribuirá en forma decisiva a su victoria, Lenin y Trotsky terminan por complementarse, dando nacimiento a la estrategia y el programa acabado para el proletariado.
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Pero el stalinismo se empecina en negar esto. Se empecina en acusar a Trotsky de menchevique y en mostrar que Lenin estaba por la revolución democrática. ¿Y es que acaso no tienen capacidad de síntesis o que se olvidaron un pedazo de la historia? No, es mucho más que eso. Y es que el stalinismo persigue sus propios intereses, en contra de los intereses históricos del proletariado y para camuflar esto último, precisa valerse de numerosas calumnias y tergiversaciones.
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Sin embargo, y a diferencia del stalinismo que no le pone fechas a sus citas, queremos citar a Lenin en un texto escrito a modo de Testamento justo antes de su muerte, el 4 de Enero de 1923, en el que decía “Stalin es demasiado rudo, y este defecto, completamente tolerable en las relaciones entre comunistas, resulta intolerable en el puesto de Secretario General. Por lo tanto, propongo a los camaradas que vean el modo de retirar a Stalin de ese puesto y nombren a otro hombre que le supere en todos los aspectos, es decir, que sea más paciente, más afable y más atento con los camaradas, menos caprichoso, etc.”[15]
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Además, y para mostrar lo funesto del stalinismo, queremos reproducir una fotografía tomada a Lenin y a Trotsky durante la Revolución de Octubre, que muestra entre otras cosas, la colaboración mutua que había entre ambos, en donde no le cabía lugar a Stalin. Y mostrar a su vez, la misma fotografía en la que Trotsky fue borrado por el Stalinismo. (Podríamos en realidad traer mil ejemplos, hay otras fotografías en las que Trotsky fue borrado, hay dibujos hechos en donde aparece Lenin y Stalin que jamás tuvieron episodio real, etc.)
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Es verdaderamente impresionante ver esta imagen. Pero es una prueba más de lo que significa el stalinismo, de sus crímenes, de haber sido la cara de la deformación del Estado Obrero alcanzado por el proletariado ruso, con el Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky a la cabeza... Es impresionante ver cómo el nombre de Trotsky fue reemplazado por el de Stalin, cómo su imagen fue reemplazada por la de Stalin, cómo se asesinó a todos y cada uno de los militantes de la oposición... Cómo se asesinó impunemente a Trotsky, sobre la base de la derrota del proletariado. Y es realmente espeluznante saber que el PC (AP) reivindica sus crímenes y su estrategia.
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Es que el trotskismo es la corriente de la REVOLUCION PROLETARIA MUNDIAL, enemiga declarada del Imperialismo, de los burgueses nacionales, y de los reformistas de la colaboración de clases.

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Pero los Trotskistas, que estamos orgullosos de ser lo que somos, queremos recuperar los hilos de continuidad con el Partido Bolchevique, con Lenin y con Trotsky. Queremos devolverle al proletariado la estrategia soviética, queremos devolverle a La Revolución Permanente, queremos hacer la revolución socialista para acabar con este régimen de miseria y de explotación. Los Trotskistas de la FT-CI, y en particular los Trotskistas de Clase Contra Clase estamos aquí para redimir las derrotas del proletariado, para velar porque su lucha avance hacia la victoria final.
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[1] Declaración del X Seminario Internacional. “Problemas de la Revolución en América Latina”. 14 Julio, 2006.
[2] Idem.
[3] “En torno al 30vo Aniversario del Golpe de Estado Fascista en Chile y al reverdecer de las ilusiones reformistas en Latinoamérica”, 2003. (Es decir, que el Presidente en Ecuador era Lucio Gutiérrez).
[4] Declaración del 1° de Mayo.
[5] Idem.
[6] Idem.
[7] El Remolino Popular.
[8] Rancagua Rebelde.
[9] La Mochila N°37 Noviembre, 2005.
[10] “Los grandes temas de la Revolución Democrática y Popular”.
[11] Tesis Programáticas del PC (AP) Noviembre de 1999.
[12] “Revolución Proletaria y el renegado Kautsky”. Lenin, 1918.
[13] El Siglo N° 1198 del 25 de Junio, 2004.
[14] El carácter nacional de la lucha anti-imperialista.
[15] El Testamento de Lenin. 4 de Enero de 1923.