Educación Dual: un arma de doble filo. Articulo escrito en agosto del 2006.
Durante los primeros meses del año 2005, se desarrolló en el edificio de la Telefónica un encuentro cuyo principal objetivo fue lanzar la “Agenda Pro-Crecimiento II” que contó con la participación del Ministro actual de Educación Sergio Bitar. De Hernán Somerville, el presidente del organismo patronal CPC (Confederación de la Producción y el Comercio). Y del presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (SoFoFa) Bruno Phillipi. La razón que los reunió fue la de discutir de qué manera podía profundizarse la implementación de la Educación Dual en Chile y cómo poder desarrollar alianzas fuertes entre las empresas y los colegios técnicos e industriales.
Ya desde el 2003, el gobierno de la Concertación en conjunto con la Derecha y las organizaciones patronales como la CPC y la SoFoFa vienen discutiendo cómo expandir y profundizar la implementación de la Educación Dual. Incluso es más, desde la década de los ´90 los empresarios y los políticos patronales vienen buscando implementar un “Plan de Formación Dual” que importaron especialmente desde Alemania. Sí, la GTZ que es la Agencia Alemana de Cooperación Técnica y que ha viajado por el mundo buscando implementar la Educación Dual, sobre todo en los países subdesarrollados como el nuestro, se instaló en Chile en 1991 con un proyecto piloto de formación dual que aplicó en la Escuela de la Industria Gráfica, y que a partir de allí fue expandiendo a nivel nacional, llegando hasta la fecha a tener decenas de colegios técnicos e industriales funcionando con el Sistema Dual.
¿Pero por qué los empresarios, el gobierno y la Derecha buscan implementar la Educación Dual con tanta abnegación y esmero? ¿Qué es lo que verdaderamente esconde esta forma de educación? Veamos sólo algunos datos...
La Educación Dual en Chile puede impartirse de dos modos. En uno de ellos, los estudiantes asisten una semana al colegio y una semana a la empresa durante los dos últimos años de la Enseñanza Media, esto sería evaluado como una Pre-Practica, aunque no le entregaría el derecho al estudiante de recibirse como técnico profesional, sino simplemente como técnico medio. En el otro modo, el estudiante asiste dos días a la escuela y tres días a la empresa en la misma semana, y también durante los dos últimos años de la Enseñanza Media.
Esto significa entonces que un estudiante dual al terminar 4to. Medio habría realizado 200 horas de labor en la empresa, sólo si se considera que trabaja 8 horas al día (aunque sabemos que pocas veces son 8 horas, y muchas veces son 10, 12 y hasta 14 horas). Y eso no es todo, ya que después de 4to Medio y para poder egresar, el estudiante debe realizar una Práctica de 3 meses que equivale a 350 horas más de trabajo. O sea, cada estudiante dual en el proceso completo de su formación como técnico medio, entregaría 450 horas promedio –y como mínimo- de trabajo en la empresa. Pero resulta que la gran mayoría de las empresas (el 88% para ser exactos) le paga al estudiante dual un promedio de unos miserables $25.000 en calidad de bono de alimentación y locomoción. ¡25.000 mensuales por 450 horas de trabajo! Y además sólo el 36% de las empresas financia los implementos de seguridad y la ropa adecuada para el trabajo a realizar. (Todos estos datos son extraídos de “Formación Dual, un desafío para Chile”, un estudio de gobierno realizado en el 2001).
La verdad es que a cualquier empresario, del rubro que fuere, le conviene enormemente aceptar que los estudiantes hagan la práctica en su empresa, sobre todo los empresarios industriales que tienen una política sistemática de trabajar con los estudiantes duales, ya que estos durante la pre-practica trabajan las mismas horas que cualquier trabajador de planta, sólo que menos días, y durante la practica trabajan exactamente lo mismo que cualquier trabajador, y sin embargo no hay que pagarles más que $25.000 mensuales. El empresario obtiene mano de obra califica y además barata, qué mejor oferta!.
Pero el abuso patronal no termina aquí. No. Porque para colmo de males, gracias al Contrato de Aprendiz vigente en el Código Laboral que no estipula un salario mínimo, el empresario puede mantener al estudiante cuando ya terminó su práctica y ha egresado con este contrato, y así continuar pagándole $25.000 mensuales.
El empresario puede mantener al joven estudiante ya egresado con este Contrato de Aprendiz hasta los 21 años según lo que este mismo estipula sin salario, o con un salario mísero y sin derecho alguno.
Pero lo peor de todo, es que una de las medidas de Bachelet es extender este Contrato hasta los 25 años. ¡¿Hasta dónde puede llegar la sed de ganancia del empresariado, el gobierno y la Derecha?!
Es una sed de ganancia infinita, que no tiene límites. Por eso los empresarios, el gobierno y la Derecha buscan desde hace ya varios años expandir la utilización de la Educación Dual en los colegios, porque les permite aumentar sus ganancias empleando a jóvenes trabajadores calificados, porque es mil veces más barato, lo que les permite además competir en mejores condiciones con el mercado internacional, como el mismo José Luis Sepúlveda (Coordinador del Mineduc en el 2005) decía “Los ítems de esta agenda (se refiere a la Agenda Pro Crecimiento II) son de mejoramiento continuo, apuntan a desarrollar determinadas iniciativas donde la empresa pueda fortalecer la convergencia hacia una educación que mejore la competitividad del país”.
Los empresarios, el gobierno y la Derecha necesitan desarrollar la Educación Dual, como una fuente de mano de obra barata y bien calificada –teniendo en cuenta además que en Chile por cada 7 profesionales hay 1 sólo técnico-. Además, aprovechan de dividir a la clase trabajadora, haciendo trabajadores de segunda categoría que ganan mucho menos, para que compitan con los trabajadores de planta, del mismo modo en que hacen esto con los trabajadores contratistas, que los utilizan como trabajadores de segunda, para que compitan con los trabajadores contratados directamente por la empresa.
La impunidad patronal no tiene límites, veamos algunos datos más...
Según una nota publicada por Javier Rebolledo, durante 1980, en plena dictadura militar, Pinochet le regala a la CPC 70 colegios educacionales para que los administre a su antojo, la mayoría de ellos son técnicos o industriales. Comienza a entregarle al mismo tiempo, un cheque anual por $20.000 millones, que continuarían entregándole sagradamente todos los posteriores gobiernos de la Concertación hasta la fecha (!). Sin embargo, la CPC invierte sólo el 0,4% o el 0,5% de ese dinero en estos colegios. Y el resto del dinero podemos imaginarnos adónde va a parar...
¡Entonces el empresario obtiene mano de obra barata, calificada y en sima le pagan! Esto es ya un abuso desproporcionado hacia la juventud técnica e industrial, es decir hacia los hijos de la clase trabajadora.
Durante los primeros meses del año 2005, se desarrolló en el edificio de la Telefónica un encuentro cuyo principal objetivo fue lanzar la “Agenda Pro-Crecimiento II” que contó con la participación del Ministro actual de Educación Sergio Bitar. De Hernán Somerville, el presidente del organismo patronal CPC (Confederación de la Producción y el Comercio). Y del presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (SoFoFa) Bruno Phillipi. La razón que los reunió fue la de discutir de qué manera podía profundizarse la implementación de la Educación Dual en Chile y cómo poder desarrollar alianzas fuertes entre las empresas y los colegios técnicos e industriales.
Ya desde el 2003, el gobierno de la Concertación en conjunto con la Derecha y las organizaciones patronales como la CPC y la SoFoFa vienen discutiendo cómo expandir y profundizar la implementación de la Educación Dual. Incluso es más, desde la década de los ´90 los empresarios y los políticos patronales vienen buscando implementar un “Plan de Formación Dual” que importaron especialmente desde Alemania. Sí, la GTZ que es la Agencia Alemana de Cooperación Técnica y que ha viajado por el mundo buscando implementar la Educación Dual, sobre todo en los países subdesarrollados como el nuestro, se instaló en Chile en 1991 con un proyecto piloto de formación dual que aplicó en la Escuela de la Industria Gráfica, y que a partir de allí fue expandiendo a nivel nacional, llegando hasta la fecha a tener decenas de colegios técnicos e industriales funcionando con el Sistema Dual.
¿Pero por qué los empresarios, el gobierno y la Derecha buscan implementar la Educación Dual con tanta abnegación y esmero? ¿Qué es lo que verdaderamente esconde esta forma de educación? Veamos sólo algunos datos...
La Educación Dual en Chile puede impartirse de dos modos. En uno de ellos, los estudiantes asisten una semana al colegio y una semana a la empresa durante los dos últimos años de la Enseñanza Media, esto sería evaluado como una Pre-Practica, aunque no le entregaría el derecho al estudiante de recibirse como técnico profesional, sino simplemente como técnico medio. En el otro modo, el estudiante asiste dos días a la escuela y tres días a la empresa en la misma semana, y también durante los dos últimos años de la Enseñanza Media.
Esto significa entonces que un estudiante dual al terminar 4to. Medio habría realizado 200 horas de labor en la empresa, sólo si se considera que trabaja 8 horas al día (aunque sabemos que pocas veces son 8 horas, y muchas veces son 10, 12 y hasta 14 horas). Y eso no es todo, ya que después de 4to Medio y para poder egresar, el estudiante debe realizar una Práctica de 3 meses que equivale a 350 horas más de trabajo. O sea, cada estudiante dual en el proceso completo de su formación como técnico medio, entregaría 450 horas promedio –y como mínimo- de trabajo en la empresa. Pero resulta que la gran mayoría de las empresas (el 88% para ser exactos) le paga al estudiante dual un promedio de unos miserables $25.000 en calidad de bono de alimentación y locomoción. ¡25.000 mensuales por 450 horas de trabajo! Y además sólo el 36% de las empresas financia los implementos de seguridad y la ropa adecuada para el trabajo a realizar. (Todos estos datos son extraídos de “Formación Dual, un desafío para Chile”, un estudio de gobierno realizado en el 2001).
La verdad es que a cualquier empresario, del rubro que fuere, le conviene enormemente aceptar que los estudiantes hagan la práctica en su empresa, sobre todo los empresarios industriales que tienen una política sistemática de trabajar con los estudiantes duales, ya que estos durante la pre-practica trabajan las mismas horas que cualquier trabajador de planta, sólo que menos días, y durante la practica trabajan exactamente lo mismo que cualquier trabajador, y sin embargo no hay que pagarles más que $25.000 mensuales. El empresario obtiene mano de obra califica y además barata, qué mejor oferta!.
Pero el abuso patronal no termina aquí. No. Porque para colmo de males, gracias al Contrato de Aprendiz vigente en el Código Laboral que no estipula un salario mínimo, el empresario puede mantener al estudiante cuando ya terminó su práctica y ha egresado con este contrato, y así continuar pagándole $25.000 mensuales.
El empresario puede mantener al joven estudiante ya egresado con este Contrato de Aprendiz hasta los 21 años según lo que este mismo estipula sin salario, o con un salario mísero y sin derecho alguno.
Pero lo peor de todo, es que una de las medidas de Bachelet es extender este Contrato hasta los 25 años. ¡¿Hasta dónde puede llegar la sed de ganancia del empresariado, el gobierno y la Derecha?!
Es una sed de ganancia infinita, que no tiene límites. Por eso los empresarios, el gobierno y la Derecha buscan desde hace ya varios años expandir la utilización de la Educación Dual en los colegios, porque les permite aumentar sus ganancias empleando a jóvenes trabajadores calificados, porque es mil veces más barato, lo que les permite además competir en mejores condiciones con el mercado internacional, como el mismo José Luis Sepúlveda (Coordinador del Mineduc en el 2005) decía “Los ítems de esta agenda (se refiere a la Agenda Pro Crecimiento II) son de mejoramiento continuo, apuntan a desarrollar determinadas iniciativas donde la empresa pueda fortalecer la convergencia hacia una educación que mejore la competitividad del país”.
Los empresarios, el gobierno y la Derecha necesitan desarrollar la Educación Dual, como una fuente de mano de obra barata y bien calificada –teniendo en cuenta además que en Chile por cada 7 profesionales hay 1 sólo técnico-. Además, aprovechan de dividir a la clase trabajadora, haciendo trabajadores de segunda categoría que ganan mucho menos, para que compitan con los trabajadores de planta, del mismo modo en que hacen esto con los trabajadores contratistas, que los utilizan como trabajadores de segunda, para que compitan con los trabajadores contratados directamente por la empresa.
La impunidad patronal no tiene límites, veamos algunos datos más...
Según una nota publicada por Javier Rebolledo, durante 1980, en plena dictadura militar, Pinochet le regala a la CPC 70 colegios educacionales para que los administre a su antojo, la mayoría de ellos son técnicos o industriales. Comienza a entregarle al mismo tiempo, un cheque anual por $20.000 millones, que continuarían entregándole sagradamente todos los posteriores gobiernos de la Concertación hasta la fecha (!). Sin embargo, la CPC invierte sólo el 0,4% o el 0,5% de ese dinero en estos colegios. Y el resto del dinero podemos imaginarnos adónde va a parar...
¡Entonces el empresario obtiene mano de obra barata, calificada y en sima le pagan! Esto es ya un abuso desproporcionado hacia la juventud técnica e industrial, es decir hacia los hijos de la clase trabajadora.
HAGAMOS ALGUNOS CÁCULOS NECESARIOS
El 45% de los colegios de la Enseñanza Media de todo el país son técnicos e industriales, según el mismo estudio sobre Educación Dual, aunque no todos ellos tienen educación dual. Anualmente egresan 17.580 estudiantes de la educación dual, mientras 7.300 empresarios gozan anualmente de los beneficios de tenerlos en sus empresas.
De acuerdo a un estudio realizado por el INE (Instituto Nacional de Estadísticas), el 22% de los estudiantes en práctica es contratado por la empresa en la que estaba trabajando, pero sólo el 10% de ellos obtiene un contrato estable, el resto ingresa mediante la firma de un contrato con una empresa externa como sub-contratista. Mostrando nuevamente la intención de la patronal de seguir dividiendo entre trabajadores de primera, y trabajadores de segunda.
Por otra parte, según otro estudio realizado por la Universidad de Chile, son las Pequeñas y las Medianas Empresas (PyMes) las que más utilizan a estudiantes en práctica, mostrando que el 52% de las pequeñas empresas tienen uno o más estudiantes en práctica o en dual, que el 31% de las medianas empresas también los tiene y que sólo el 17% de las grandes empresas posee estudiantes en práctica.
El 45% de los colegios de la Enseñanza Media de todo el país son técnicos e industriales, según el mismo estudio sobre Educación Dual, aunque no todos ellos tienen educación dual. Anualmente egresan 17.580 estudiantes de la educación dual, mientras 7.300 empresarios gozan anualmente de los beneficios de tenerlos en sus empresas.
De acuerdo a un estudio realizado por el INE (Instituto Nacional de Estadísticas), el 22% de los estudiantes en práctica es contratado por la empresa en la que estaba trabajando, pero sólo el 10% de ellos obtiene un contrato estable, el resto ingresa mediante la firma de un contrato con una empresa externa como sub-contratista. Mostrando nuevamente la intención de la patronal de seguir dividiendo entre trabajadores de primera, y trabajadores de segunda.
Por otra parte, según otro estudio realizado por la Universidad de Chile, son las Pequeñas y las Medianas Empresas (PyMes) las que más utilizan a estudiantes en práctica, mostrando que el 52% de las pequeñas empresas tienen uno o más estudiantes en práctica o en dual, que el 31% de las medianas empresas también los tiene y que sólo el 17% de las grandes empresas posee estudiantes en práctica.
¿QUÉ QUIEREN DECIR ESTOS DATOS Y QUÉ CONCLUSIONES PODEMOS SACAR?
Primero y principal, que mientras el 45% de los colegios de la Enseñanza Media son técnicos o industriales, el restante 55% son colegios que imparten educación científico-humanista, lo que quiere decir que la educación en Chile está dividida en dos. Y que además, de estos colegios científico-humanísticos hay un puñado que son privados, a los que asisten los hijos de los ricos, y en los que se los educa para ser los futuros dueños del país.
Tenemos colegios industriales o técnicos en donde se enseña a los estudiantes algún oficio para hacerlos trabajadores, y tenemos en el polo opuesto, colegios privados, como los instalados en La Dehesa, a los que asisten los hijos de los patrones, para que se les enseñe a mandar, a gobernar, a decidir, a dictar órdenes. No se les enseña ninguna actividad manual –a diferencia de los colegios industriales y técnicos en donde se les enseña a usar las máquinas- y entonces se transforman en los parásitos más inútiles e inservibles, en los nuevos patrones de mañana. Existe una educación para ricos y otra muy distinta para pobres, el sistema dual refleja esta desigualdad y la profundiza.
La segunda conclusión que logramos sacar es que los empresarios descubrieron en el Sistema Dual una herramienta brillante para explotar a la nueva juventud trabajadora y sacarle jugo a sus ganancias. No sólo obtienen mano de obra calificada por míseros $25.000 mensuales, sino que además obtiene las ganancias por todo lo que estos producen en sus 450 horas de trabajo.
La tercera conclusión que podemos sacar es que como sólo el 10% de los estudiantes en práctica o duales continúa laborando en la empresa, los empresarios se deshacen del estudiante cuando este puede empezar a salirles más caro, y prefiere despedirlo y contratar a dos estudiantes en práctica más, que pasar a planta al primero. Vemos que es una verdadera ganga para el patrón. Y que además lo utiliza políticamente para dividir a los trabajadores, entre trabajadores de primera y de segunda categoría.La cuarta conclusión y una de las más importantes, que aunque los empresarios, en conjunto con la Concertación, el gobierno de Bachelet y la Derecha ataquen permanentemente a la clase trabajadora y en este caso a sus hijos, explotándolos y arrojándolos a pésimas condiciones de trabajo, la juventud técnica e industrial se concentra en los colegios técnicos e industriales –así como se concentrará mañana en los centros industriales- facilitando así su lucha.
Algo de esto se reflejó en las pasadas luchas del movimiento estudiantil. En donde fueron los jóvenes de colegios técnicos e industriales los que salieron junto a los secundarios, a reclamar por sus derechos, planteando el problema de las prácticas y exigiendo que sean pagadas.
Es de este modo que la Educación Dual se vuelve un arma de doble filo, mientras por un lado es una herramienta de los empresarios para explotar a la nueva juventud trabajadora, es al mismo tiempo una fuente de organización y de lucha.
EN EL CAMINO DE LA LUCHA POR NUESTROS DERECHOS E INTERESES
Primero y principal, que mientras el 45% de los colegios de la Enseñanza Media son técnicos o industriales, el restante 55% son colegios que imparten educación científico-humanista, lo que quiere decir que la educación en Chile está dividida en dos. Y que además, de estos colegios científico-humanísticos hay un puñado que son privados, a los que asisten los hijos de los ricos, y en los que se los educa para ser los futuros dueños del país.
Tenemos colegios industriales o técnicos en donde se enseña a los estudiantes algún oficio para hacerlos trabajadores, y tenemos en el polo opuesto, colegios privados, como los instalados en La Dehesa, a los que asisten los hijos de los patrones, para que se les enseñe a mandar, a gobernar, a decidir, a dictar órdenes. No se les enseña ninguna actividad manual –a diferencia de los colegios industriales y técnicos en donde se les enseña a usar las máquinas- y entonces se transforman en los parásitos más inútiles e inservibles, en los nuevos patrones de mañana. Existe una educación para ricos y otra muy distinta para pobres, el sistema dual refleja esta desigualdad y la profundiza.
La segunda conclusión que logramos sacar es que los empresarios descubrieron en el Sistema Dual una herramienta brillante para explotar a la nueva juventud trabajadora y sacarle jugo a sus ganancias. No sólo obtienen mano de obra calificada por míseros $25.000 mensuales, sino que además obtiene las ganancias por todo lo que estos producen en sus 450 horas de trabajo.
La tercera conclusión que podemos sacar es que como sólo el 10% de los estudiantes en práctica o duales continúa laborando en la empresa, los empresarios se deshacen del estudiante cuando este puede empezar a salirles más caro, y prefiere despedirlo y contratar a dos estudiantes en práctica más, que pasar a planta al primero. Vemos que es una verdadera ganga para el patrón. Y que además lo utiliza políticamente para dividir a los trabajadores, entre trabajadores de primera y de segunda categoría.La cuarta conclusión y una de las más importantes, que aunque los empresarios, en conjunto con la Concertación, el gobierno de Bachelet y la Derecha ataquen permanentemente a la clase trabajadora y en este caso a sus hijos, explotándolos y arrojándolos a pésimas condiciones de trabajo, la juventud técnica e industrial se concentra en los colegios técnicos e industriales –así como se concentrará mañana en los centros industriales- facilitando así su lucha.
Algo de esto se reflejó en las pasadas luchas del movimiento estudiantil. En donde fueron los jóvenes de colegios técnicos e industriales los que salieron junto a los secundarios, a reclamar por sus derechos, planteando el problema de las prácticas y exigiendo que sean pagadas.
Es de este modo que la Educación Dual se vuelve un arma de doble filo, mientras por un lado es una herramienta de los empresarios para explotar a la nueva juventud trabajadora, es al mismo tiempo una fuente de organización y de lucha.
EN EL CAMINO DE LA LUCHA POR NUESTROS DERECHOS E INTERESES
La lucha de los técnicos e industriales durante la movilización secundaria nos ha dejado importantes lecciones que hemos planteado en nuestros materiales. Y una de estas lecciones es que como juventud técnica, como hijos de trabajadora y como futuros trabajadores, tenemos que empezar a prepararnos para luchar por nuestros derechos e intereses. La necesidad de esta lucha quedó planteada durante la movilización secundaria, y fue un primer paso en este sentido. Pero es necesario avanzar más, porque aún las pésimas condiciones de trabajo para la juventud técnica e industrial no se han terminado, y no va a acabar con ellas Bachelet y sus promesas de bonos.
Sólo nuestra lucha puede garantizarnos mejores condiciones de trabajo y de vida, y para ello necesitamos de la unidad con el resto de los sectores de la clase trabajadora. Desde Clase Contra Clase creemos que es necesario que comencemos a luchar por un Nuevo Contrato de Trabajo que estipule:
Sólo nuestra lucha puede garantizarnos mejores condiciones de trabajo y de vida, y para ello necesitamos de la unidad con el resto de los sectores de la clase trabajadora. Desde Clase Contra Clase creemos que es necesario que comencemos a luchar por un Nuevo Contrato de Trabajo que estipule:
1. Al salario mínimo nacional -$127.000- (aunque este ya de por sí sea poco) para el practicante, para que éste durante sus 3 meses de trabajo, gane lo mismo que un trabajador de planta, porque creemos con total seguridad que a igual trabajo debe corresponder igual salario. Y que estipule la mitad de este salario mínimo nacional -es decir $60.000 aproximadamente- para el pre-practicante, por trabajar éste la mitad de la jornada de un trabajador de planta. Todo bajo el criterio de que a igual trabajo debe corresponder igual salario.
2. El derecho de todo pre-practicante y de todo practicante a formar parte activa del sindicato de su empresa –en igualdad de condiciones que cualquier trabajador de planta-. Lo que significa que tanto el pre-practicante como el practicante pueden ser parte de todo proceso de Negociación Colectiva, y que por lo tanto tienen el más pleno derecho de declarar la huelga junto a los trabajadores de planta. Este derecho tan básico que es la huelga, permite que el joven pre-practicante y el practicante puedan luchar por sus derechos junto al resto de los trabajadores de la empresa, lo que fortalece la unidad de la clase trabajadora, y la posibilidad de que las huelgas triunfen. Por lo que también es necesario plantear el derecho efectivo a huelga para todos los trabajadores, eliminando las trabas legales como la posibilidad de contratar rompehuelgas que le brinda el Código Laboral al empresario.
3. El derecho a recibir atención médica en caso de accidente o enfermedad profesional, afiliando al joven pre-practicante y al practicante a la misma mutual a la que el resto de los trabajadores de planta están afiliados y descartando de plano el Seguro Médico Estudiantil que termina por no hacerse cargo de los accidentes. Que sea el empresario el que pague los gastos médicos, y no el Estado a través de los colegios.
3. El derecho a recibir atención médica en caso de accidente o enfermedad profesional, afiliando al joven pre-practicante y al practicante a la misma mutual a la que el resto de los trabajadores de planta están afiliados y descartando de plano el Seguro Médico Estudiantil que termina por no hacerse cargo de los accidentes. Que sea el empresario el que pague los gastos médicos, y no el Estado a través de los colegios.
4. El derecho a participar en los Talleres Sindicales de las empresas, que normalmente brinda el Sindicato, y de todas las actividades culturales, que permitan y faciliten la unidad de los trabajadores de planta con los pre-practicante y practicantes.
5. El derecho a la alimentación correcta, financiada y brindada netamente por la empresa, y a los implementos de seguridad necesarios para el trabajo en buenas condiciones.
Además, es necesario que luchemos porque al terminar la practica el estudiante se reciba como Técnico Profesional como solía ser, y no como Técnico Medio, pero para ello es necesario avanzar en eliminar íntegra y definitivamente el Contrato del Aprendiz, que no es más que una herramienta del patrón y el gobierno para explotarnos a su antojo, y servirse de una mano de obra calificada y barata. Un Nuevo Contrato de Trabajo sólo puede ser ganado con la lucha de la juventud técnica e industrial, de la mano del resto de los sectores de la clase trabajadora, -y también junto al movimiento estudiantil- con la organización mediante la democracia directa, con centros de alumnos que funcionen como consejos de delegados, con voceros revocables y donde sea la Asamblea la que tome las decisiones. Sólo nuestra lucha podrá garantizarnos mejores condiciones de vida y de trabajo.
Los que militamos en Clase Contra Clase llevamos adelante esta lucha y muchas otras, para defender los intereses históricos de la clase trabajadora, creemos firmemente que es necesario que construyamos un partido obrero, trotskista y revolucionario, capaz de ser el instrumento político que nos permita avanzar este camino.
5. El derecho a la alimentación correcta, financiada y brindada netamente por la empresa, y a los implementos de seguridad necesarios para el trabajo en buenas condiciones.
Además, es necesario que luchemos porque al terminar la practica el estudiante se reciba como Técnico Profesional como solía ser, y no como Técnico Medio, pero para ello es necesario avanzar en eliminar íntegra y definitivamente el Contrato del Aprendiz, que no es más que una herramienta del patrón y el gobierno para explotarnos a su antojo, y servirse de una mano de obra calificada y barata. Un Nuevo Contrato de Trabajo sólo puede ser ganado con la lucha de la juventud técnica e industrial, de la mano del resto de los sectores de la clase trabajadora, -y también junto al movimiento estudiantil- con la organización mediante la democracia directa, con centros de alumnos que funcionen como consejos de delegados, con voceros revocables y donde sea la Asamblea la que tome las decisiones. Sólo nuestra lucha podrá garantizarnos mejores condiciones de vida y de trabajo.
Los que militamos en Clase Contra Clase llevamos adelante esta lucha y muchas otras, para defender los intereses históricos de la clase trabajadora, creemos firmemente que es necesario que construyamos un partido obrero, trotskista y revolucionario, capaz de ser el instrumento político que nos permita avanzar este camino.
Dolores Mujica

